Entrevista Víctor Navas, alcalde de Benalmádena

«El vecino se ha hartado del chantaje de los partidos pequeños»

Víctor Navas es el alcalde socialista con más apoyo en un municipio mayor de 25.000 habitantes./Iván Gelibter
Víctor Navas es el alcalde socialista con más apoyo en un municipio mayor de 25.000 habitantes. / Iván Gelibter

El reelegido alcalde rechaza ser el principal referente del PSOE en Málaga pero se muestra dispuesto a exportar su modelo de gestión

Iván Gelibter
IVÁN GELIBTER

Hace justo cuatro años nadie daba un duro por Víctor Navas. Es cierto que acababa de ser elegido regidor en Benalmádena, pero su toma del bastón de mando estaba ligada a un pentapartito, además de que en esta ciudad se habían producido dos mociones de censura en los últimos dos mandatos. Cuatro años después, Navas rozó la mayoría absoluta y cogobierna con Izquierda Unida.

No llevamos muchas semanas, pero imagino que estará más cómodo ahora que hace cuatro años.

Si con cómodo nos referimos a estabilidad, entonces, por supuesto. Mucha más comodidad, porque hace cuatro años con cinco partidos en un gobierno, la estabilidad estaba por demostrar. Ahora sabemos que estaremos los cuatro años seguro. Eso sí, de trabajo ya le digo que la carga es mayor. Si en cuatro años nos dedicamos a dar pegamento a ese pacto y a conocer cómo funciona la administración por dentro para poner medidas en marcha; ahora ya arrancamos con proyectos en firme; sin deuda... Con mucho que demostrar.

Siendo honesto. ¿Esperaba sacar el mejor resultado para el PSOE en un municipio de más de 25.000 habitantes?

Yo esperaba este resultado para Benalmádena. Yo manejaba datos y la calle así lo reflejaba. Incluso hablaba con mis compañeros de que estábamos cerca de la mayoría absoluta; y no me creían. Lo que desconocía era lo que podía pasar en el resto de las ciudades. Pensaba que podíamos tener muy buenos resultados en otras ciudades en las que ha costado un poco más. También por la fragmentación del voto y por la situación geopolítica de cada Ayuntamiento. Nunca me he comparado con nadie, y ahora que lo veo con perspectiva sí creo que hemos tenido unos muy buenos resultados. Es que hemos trabajado duro.

¿Cree que el vecino se ha cansado de la fragmentación y de los partidos independientes?

Sí, el vecino estaba harto de la inestabilidad y de que su municipio se quedara atrás con respecto al resto por culpa de las mociones de censura; porque el gobierno estaba en manos de algún independiente; o por el chantaje de los partidos pequeños. Y ojo, yo con esto... durante los últimos cuatro años los cinco partidos hemos trabajado todos a una. No ha habido ningún tipo de presión o chantaje y han sido muy leales. Pero quizá precisamente porque todos entendieron el momento, que la ciudadanía de Benalmádena estaba cansada de tantos partidos. Era como una partida de póker, presionar y echar órdagos para sus beneficios generales o particulares. Lo estamos viendo ahora en la formación de gobierno de La Rioja, donde una sola parlamentaria está pidiendo tener más consejerías que el resto. La gente entendió que ahora había que apostar por la estabilidad, y hemos concentrado casi todo el voto del anterior gobierno. El PSOE no sacaba un 37 por ciento desde 1991. Hemos sido el primer partido en Benalmádena que supera los 8.000 votos.

Además de la estabilidad. ¿Qué parte de la gestión cree que ha convencido más a los vecinos?

Yo tengo mi particular quiniela al respecto, pero sin embargo en la calle lo que más escucho es el pago de la deuda. En Benalmádena hemos pasado de ser uno de los municipios más ricos a ser uno de los más endeudados del país. Que un gobierno con cinco partidos haya sido capaz de sanear las cuentas genera mucha confianza. Y eso lo conseguimos sin dejar de hacer cosas; porque hemos asfaltado calles; hemos remodelado el Paseo Marítimo; hemos puesto obras en marcha;y no hemos subido impuestos.

La verdad es que ustedes no han puesto en marcha ningún 'gran proyecto'. Quizá se ha premiado ese realismo en cuanto la situación económica del Ayuntamiento.

Es cierto. No hay un gran palacio de congresos; una gran piscina cubierta; o un gran parque del ocio. Pero es que en Benalmádena hacía falta pintar, asfaltar y cambiar bombillas. Lo normal en cualquier casa que lleve años sin inversiones. Y hemos hecho esa pequeña reforma sin tocarle el bolsillo a los vecinos.

¿Y ahora? ¿Seguirán con las reformas o aparece algún proyecto de más envergadura?

Vamos a continuar con los proyectos que iniciamos en la anterior legislatura. Fue entonces cuando salió la convocatoria de los fondos Edusi y entonces ni siquiera había un proyecto de ciudad que pudiera concursar. Lo hicimos a marchas forzadas y obtuvimos la financiación: el desarrollo de Benalmádena Costa, que no se retoca desde los años 70. Lo que estamos haciendo es sumar a la inversión pública el interés de la iniciativa privada. Así ponemos el acento en que este núcleo sea el generador de la riqueza del municipio.

Para que a todo el mundo le quede claro. Ese proyecto que ha obtenido los fondos Edusi, ¿en qué consiste exactamente?

Lo primero es adaptar el PGOU a las necesidades del entorno. Queremos un comercio de calidad con grandes espacios abiertos al mar. Un Paseo Marítimo remodelado que no llegue solo del Bil-Bil al Puerto, sino que continúe al Sunset Beach y a Torrequebrada. Nos gustaría que grandes cadenas de hoteles lleguen al municipio. Y queremos hacer una entrada al Puerto como se merece, comunicándolo con Torremolinos.

Retribuciones

Hay un elemento que sido objeto de críticas por parte de la oposición en la pasada legislatura: las retribuciones de los consejos de administración. ¿Cree que son elevadas? ¿Las va a mantener?

Es que esta era la arquitectura salarial de Enrique Bolín, y lleva 20 años. Hemos tratado de regular algunas de estas cosas y hemos mantenido el IPC. El tema de los consejos de administración lo he hablado con todas las fuerzas políticas, y me gustaría que en lugar de remunerar por los consejos se hiciera a través del Ayuntamiento. Porque la responsabilidad de los concejales es alta, y no todos asumen la misma. Lo que no veo lógico es que un edil de la oposición cobre lo mismo que uno de gobierno. Dicho esto, no se puede meter esta diferencia en los presupuestos porque existe un techo de gasto. Y luego entiendo que está en libertad de cada ayuntamiento decidir cómo debe ser la arquitectura salarial. Lo que no tiene lógica es que a un concejal le puedan imputar por un voto en un consejo de administración en el que no tuviera una retribución. Eso no es justo.

Volviendo al principio. ¿Cree que usted se ha convertido en el principal referente del PSOE de Málaga a nivel municipal?

Vamos a ver. Lo de ser un referente me da miedo porque me convierto en la diana. Pero si hemos conseguido ilusionar y animar a otros compañeros, pues me alegro. Estamos dispuestos a exportar esta manera de trabajar.