El TSJA da la razón a Urbaser y obliga a Fuengirola al abono de 4,2 millones

Los trabajadores de limpieza de Urbaser en Fuengirola convocaron este pasado verano una huelga de diez días. /I. G.
Los trabajadores de limpieza de Urbaser en Fuengirola convocaron este pasado verano una huelga de diez días. / I. G.

El órgano judicial considera que el Ayuntamiento debe pagar a la empresa unos intereses de una deuda de su primera etapa como gestores de la limpieza

Iván Gelibter
IVÁN GELIBTER

El Ayuntamiento de Fuengirola deberá abonar a la empresa Urbaser –la compañía gestora del servicio de limpieza– cerca de 4,2 millones de euros por una deuda pendiente de cuando la propia Urbaser gestionó ese mismo servicio en una etapa anterior. Así lo ordena una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) a la que este periódico ha tenido acceso en exclusiva. Aunque en una primera instancia el juzgado de lo contencioso-administrativo le dio la razón al Consistorio, el máximo órgano judicial andaluz revierte su postura, aunque aún cabe recurso en el Supremo.

Los hechos tuvieron su origen el 24 de septiembre de 2012, cuando Urbaser resolvió unilateralmente el acuerdo requiriendo el pago total de la deuda. Así, la empresa se acogió al plan de pago a proveedores 2012 y cobró 4.779.808,86 euros. Aunque en un principio este plan no preveía el pago de los intereses, Urbaser sostuvo en su argumento judicial que éstos, que ascienden a 4.195.749,91 euros, ya habían sido reconocidos en un acuerdo anterior; cifra que es la que el TSJA considera que se debe abonar ahora a la empresa. «Entender que la simple inclusión del contratista en la lista unilateralmente elaborada por el ente local de otras obligaciones pendientes de pago produzca la cancelación de las no incluidas, es una tesis que la Sala no asume», señala en este sentido la sentencia en sus últimos párrafos.

Fuentes municipales consultadas por SUR sostienen al respecto que se trata de un recurso interpuesto por el Ayuntamiento, «nunca ha sido una reclamación de la empresa Urbaser», matizan. Por tanto, argumentan, el Ayuntamiento de Fuengirola no ha sido condenado a pagar una indemnización por impagos a Urbaser, «sino que deberá abonar unos intereses estipulados en un calendario de pagos que se acordó hace ya siete años».

Según el relato de estas fuentes –que no especifican si van a recurrir al Tribunal Supremo– en 2011 el gobierno acordó establecer un plan de pagos con dicha entidad, en plena crisis económica, que fue abonando «religiosamente» para solventar una deuda contraída con Urbaser. En torno a un año después la empresa se acogió al plan de pago a proveedores impulsado por el Gobierno central, abonándosele una cifra cercana a los 5 millones de euros.

«En su momento, el Ayuntamiento, velando siempre por el interés público, planteó ante el juzgado si debía abonar los intereses, al entender que no era necesario, ya que la empresa se había suscrito al plan de pago proveedores. De hecho, en el momento de la presentación de dicha declaración judicial no existía jurisprudencia del TSJA sobre los intereses devengados de la deuda», añaden estas mismas fuentes, que destacan que en todo momento el Consistorio ha velado por la buena administración de los fondos públicos, «como es su obligación».

Responsabilidad

A pesar de esta resolución desfavorable, el equipo de gobierno aprovechó para «exigir» a los partidos en la oposición a que actúen «con la responsabilidad política que deben a sus cargos», ya que en su criterio la resolución lo que determina es el pago de los intereses que en su día se entendió que no era necesario abonar «como así refrendó el juzgado en primera instancia». «En el caso de que se hubieran abonado, también lo hubiesen criticado al entender que no se debía hacer y era un pago innecesario. Se espera que actúen con la responsabilidad y el decoro que son exigidos al ser representantes públicos», insisten.

Aunque el argumentario del gobierno municipal acierta al sostener que fue una reclamación inicial del propio Consistorio, esta resolución no llega en el mejor momento, ya que Urbaser se encuentra en pleno conflicto con sus trabajadores y con el propio Ayuntamiento.

Fuengirola vivió este pasado verano una huelga de basuras después de que su plantilla denunciara que habían sido engañados por la empresa, que no quiso negociar una mejora de las condiciones laborales, tal como había prometido un año antes ante la amenaza de paros.

Además, hace justo un año la compañía pidió en una misiva enviada a la alcaidesa, Ana Mula, una resolución pactada del contrato actual –al que la regidora se negó– debido a una serie de cuestiones que dejaban entrever que el servicio no estaba siendo rentable, lo que sumado a la reclamación de los trabajadores les dejaba empresarialmente en una situación compleja.

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