Los trabajadores de la limpieza convocan una huelga indefinida desde el 10 de agosto

El conflicto lleva activo de forma intermitente desde hace un año. :: i. g./
El conflicto lleva activo de forma intermitente desde hace un año. :: i. g.

El comité alega que la negociación del nuevo convenio lleva más de un año parada y que Urbaser solo ofrece congelarla al menos otro más

IVÁN GELIBTER

La sombra de la huelga indefinida en la limpieza en Fuengirola vuelve a hacer su aparición. Después de que ésta se pudiera evitar 'in extremis' el mes de agosto del año pasado, los trabajadores dicen haberse «cansado» de esperar a que la empresa adjudicataria del servicio, Urbaser, cumpla lo acordado, que no era sino negociar un nuevo convenio. Un año después de aquello, la compañía no solo no ha hecho un ofrecimiento en firme, sino que ha pedido a los trabajadores que congelen las negociaciones al menos hasta 2019.

De esta manera, la asamblea de trabajadores ha decidido que el próximo 10 de agosto iniciarán una huelga indefinida cuyos servicios mínimos aún se están negociando. El portavoz del comité, Carlos Pastrana, explicó ayer a SUR cuáles son exactamente sus reivindicaciones. En primer lugar, Pastrana explica que los trabajadores en periodo de vacaciones perciben la cuantía estipulada en la tabla salarial del convenio vigente -en torno a 300 euros brutos menos en el mes de vacaciones-, mientras que ellos reclaman cobrar el salario íntegro ya que a su juicio así lo estipula la ley, aunque se aplica el convenio. Además, sostienen que en la actualidad tienen dos pagas extraordinarias a razón del salario base, unos 750 euros. «Solicitamos que sean íntegras, además de una de beneficios en marzo que supone la mitad del salario base, y que también exigimos que sea íntegra», señaló el portavoz del comité.

Por otra parte, exigen la reactivación de los trienios, que se congelaron como medida de austeridad en 2012. «Los trabajadores contratados para los trabajos en fines de semana y festivos solicitan una promoción interna controlada y justa la cual no permita que personas que nunca han sido trabajadores de Urbaser comiencen sus labores con un contrato de trabajo a 40 horas por semana cuando ellos llevan en la empresa años con una contratación del 47 por ciento», añadió.

Por último, y dentro de estas reivindicaciones centrales, Pastrana se refiera al horario de trabajo. «Se amplió el horario en 2012 como otra medida de austeridad, y en la actualidad tenemos 40 horas a la semana de lunes a viernes. «Reivindicamos volver a las 35horas por semana de lunes a viernes», matizó.

A estas cuestiones más técnicas, el comité añade otras como una mejora de la «salud laboral», que pasa por mejores espacios de trabajo y una relación más fluida con todos los actores implicados. «Estas reivindicaciones no están cerradas, pero sí pedimos que cualquier negociación gire en torno a ellas», afirma Pastrana. «Hace un año nos engañaron con una paga de unos cientos de euros con la promesa de negociar un nuevo convenio para 2018 que nunca se ha producido. Pero lo peor es que cuando hemos hablado con la empresa para tratar el asunto, la única propuesta que ponen encima de la mesa es congelar un año más dicho convenio. Es una tomadura de pelo y no vamos a aceptarlo de ninguna manera; por eso hemos decidido convocar esta huelga», explica.

Salida de Urbaser

Hace unos meses saltó la noticia de que la empresa adjudicataria, Urbaser, había solicitado al Ayuntamiento una rescisión del contrato al considerar que no era rentable; un extremo al que el equipo de gobierno se negó de forma tajante. Tanto en esta cuestión como con la convocatoria de la huelga, este periódico ha intentado ponerse en contacto con diferentes miembros y representantes de Urbaser sin haber obtenido ninguna respuesta hasta la fecha.

Desde el Ayuntamiento aseguran haberse reunido tanto con la empresa concesionaria como con el comité de empresa para intentar mediar. «Hemos instado a que se siga negociando para que se llegue a una pronta solución y que Fuengirola no salga perjudicada. En todo caso, hay que dejar claro que es un conflicto entre la empresa y los trabajadores», aseguraron a SUR fuentes municipales.