«No vamos a vender los locales, ni el Ayuntamiento de Torremolinos ha hecho una oferta»

Desde la sociedad propietaria de tres locales aseguran no haber recibido ninguna oferta municipal. /SUR
Desde la sociedad propietaria de tres locales aseguran no haber recibido ninguna oferta municipal. / SUR

La sociedad propietaria de tres comercios, que el Consistorio prevé derribar para conectar el nuevo centro y la casa Barrabino, niega las negociaciones

ALBERTO GÓMEZ

Comienzan a surgir los primeros obstáculos para conectar la casa de María Barrabino, adquirida por más de un millón de euros por el Ayuntamiento de Torremolinos en 2017, con el nuevo centro peatonal. El PSOE, que gobierna en minoría, prevé derribar cuatro locales para construir una escalinata que integre la histórica vivienda en la plaza Costa del Sol. El alcalde, José Ortiz, y la concejala de Urbanismo, Maribel Tocón, habían anunciado en los últimos meses que las negociaciones para adquirir los establecimientos ya estaban en marcha. Ignacio de Loyola, nieto de Barrabino y parte de la sociedad propietaria de tres comercios, los más cercanos a la puerta de entrada de la casa, desmiente que el Consistorio haya hecho una oferta de compra, aunque adelanta que no está dispuesto a vender los locales: «La única solución sería que permitieran el traslado a una zona similar, pero veo complicado que la encuentren». Los establecimientos se encuentran en el enclave privilegiado que forman la recién peatonalizada plaza y la calle San Miguel.

De Loyola revela además que el Ayuntamiento «no se ha puesto en contacto con nosotros desde hace casi dos años». La última reunión tuvo lugar en Alcaldía, con la presencia de Ortiz y Tocón: «Duró media hora y el tema se tocó por encima. Desde entonces no hemos sabido nada, por eso nos sorprende que hablen incluso de expropiación». Ante una pregunta plenaria del PP, Tocón anunció que el Consistorio podría alegar «interés general» para expropiar los locales, aunque confiaba en alcanzar un acuerdo con los propietarios. La cercanía de las elecciones municipales de mayo y la pésima situación económica del Ayuntamiento, con cerca de 180 millones de euros de deuda, complican más si cabe la posibilidad de que la plaza acabe integrando la vivienda.

Los arrendatarios de los comercios también han mostrado su malestar por los anuncios del Consistorio. Ismael García, de Óptica Todovisión, sostiene que «nadie de la corporación se ha puesto en contacto con propietarios ni inquilinos para comenzar ningún tipo de negociación sobre estos locales». García critica que desde el Ayuntamiento sugieran «que somos un obstáculo para el desarrollo urbanístico de Torremolinos». Este periódico ha tratado sin éxito de ponerse en contacto con el propietario del establecimiento situado a la izquierda de la casa.

Reclamo

El inmueble, una coqueta casa que refleja los gustos de la burguesía decimonónica malagueña, aún conserva parte de su decoración y estructura iniciales y está siendo rehabilitada. La integración de la vivienda en la nueva plaza podría suponer uno de los principales reclamos del centro de Torremolinos, aunque lo cierto es que el Consistorio aún no ha decidido qué hacer con ella, una incógnita criticada por la Asociación de Comerciantes y Empresarios (ACET), uno de los principales apoyos de Ortiz durante el proceso de peatonalización. También Salvador Moreno Peralta, arquitecto responsable de la plaza, considera necesario acertar con el destino de la casa de María Barrabino para convertirla en el gran atractivo de la plaza, junto a la enorme pérgola que corona el enclave, y completar el proyecto.

La inauguración de la plaza, prevista en las próximas semanas, no podrá mostrar la integración de la casa de María Barrabino.

 

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