Torremolinos reivindica su Orgullo

El desfile de hoy será un año más el evento central./Ñito Salas
El desfile de hoy será un año más el evento central. / Ñito Salas

La ciudad celebra este año el medio siglo de los disturbios de Stonewall, la gran revolución que originó la lucha contra la discriminación

Iván Gelibter
IVÁN GELIBTER

Un par de carrozas y algunos centenares de personas. Eso fue –a grandes rasgos– el resumen del primer Orgullo LGTBI de Torremolinos que se celebraba en una localidad que durante medio siglo fue pionera en la diversidad. Hoy, cinco años más tarde de aquello, el Torremolinos Pride aspira a reunir en sus calles a más de 50.000 personas en lo que se ha convertido ya en el gran evento que inicia el verano para la comunidad LGTBI en España y en parte de Europa.

Aunque la semana del Orgullo comenzó hace unos días, las calles de la localidad acogen hoy un desfile que esta vez tendrá una decena de carrozas, y que tras consolidarse en la ciudad en estos últimos tiempos le ha llegado el turno de seguir creciendo. Esta semana es, en realidad, la punta de lanza de una revolución que va más allá de la cuestión social. Los hoteles están prácticamente al cien por cien de ocupación; los restaurantes ya no admiten reservas y el empleo en el sector servicios se dispara en estas fechas. No en vano, el Pride se ha convertido en un punto de encuentro para el colectivo, solo superado actualmente por el Orgullo de Madrid y el Circuit de Barcelona (este último sin desfile).

En términos económicos, Torremolinos registró el año pasado un aumento en la facturación general de un 10 por ciento, pero que en los negocios de la zona de La Nogalera (epicentro de las fiestas) alcanzó el 25. Eso sí, nunca sin dejar de lado que además de una fiesta, es también una cita reivindicativa en la que se celebra la diversidad, la libertad y la igualdad entre todas las personas.

Precisamente, la localidad rememoró el año pasado los 50 años de lucha por la visibilidad en Torremolinos. Aun así, la efeméride de este año tiene más importancia si cabe. 1969 marcó un hito para la lucha del colectivo LGTBI por sus derechos. El 28 de junio de aquel año, las personas que estaban en el bar Stonewall Inn de Nueva York (la mayoría transexuales) iniciaron una revolución contra la policía represora de la ciudad que se saldó con una manifestación que marcó el movimiento LGTBI moderno.

El Pasaje Begoña, un enclave donde hasta la década de los setenta convivían sin problema discotecas gays, tablaos flamencos y restaurantes familiares, firmará este mes de junio su hermanamiento con Stonewall; un evento que funciona como hilo conductor del Pride de Torremolinos de este año.

Ambos lugares guardan similitudes históricas: en 1971, una macrorredada policial clausuró y multó a varios locales alegando supuestas infracciones contra la moralidad pública y las buenas costumbres. Algunas informaciones de la época sostienen que fueron detenidas 139 personas. Otras crónicas elevan la cifra por encima de las 400, sobre todo turistas. Unos sucesos que han hecho que el Pasaje Begoña reciba el título de 'lugar de la memoria', que lo relaciona con el pub neoyorquino.

Un Orgullo consolidado

La firma del hermanamiento tendrá lugar el 26 de junio en este mítico bar y en el Instituto Cervantes de Nueva York, con la organización del Consulado General de España, la Embajada española ante Naciones Unidas, el Instituto Cervantes de Nueva York y Turespaña. Hace unas semanas se presentaron las conclusiones de un estudio realizado por dos antropólogos y profesores de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla, José María Valcuende del Río y Rafael Cáceres Feria, quienes llegaron a la conclusión de que el régimen franquista practicó una «libertad vigilada» en el Pasaje Begoña, hasta que la macrorredada dio origen a la degradación de la zona.

Tras más de 25 años de prohibiciones en Torremolinos, el nuevo equipo de gobierno de la ciudad surgido tras las elecciones de 2015 propició la llegada de este evento, que en cinco años se ha consolidado hasta ser un evento central e imprescindible; lo que ha hecho de Torremolinos el lugar preferido para el turismo LGTBI de toda España.

Ante esta realidad, algunas voces dentro de la comunidad han alertado de que tras un hipotético cambio de gestores en la ciudad, el Orgullo de Torremolinos no funcione como moneda de cambio ideológico de cara a estas negociaciones. Fuentes del PP consultadas por este periódico descartan acabar con la semana de festejos. Además, desde Vox ya apuntaron a que no tocarán el Orgullo en la ciudad; un hecho que preocupaba a empresarios y asociaciones, ya que en otras ciudades como Madrid, la formación de Abascal ha puesto en tela de juicio la celebración de un Pride cuya principal característica es la inclusión de todos aquellos que quieran formar parte de él.