Torremolinos reduce su deuda pero sigue pagando 14 millones anuales

José Piña y David Tejeiro, de Adelante, y José Ortiz y Maribel Tocón, del PSOE. /A. G.
José Piña y David Tejeiro, de Adelante, y José Ortiz y Maribel Tocón, del PSOE. / A. G.

El Ayuntamiento adeuda 141 millones, 56 menos que en 2015, aunque su tesorería continúa asfixiada por los pagos a la Seguridad Social

Alberto Gómez
ALBERTO GÓMEZ

Torremolinos continúa soltando lastre. El Ayuntamiento ha pagado ya más de 50 millones de euros de la abultada deuda detectada en junio de 2015, que ahoga su tesorería y limita las inversiones públicas. Las cuentas municipales arrastran ahora 141 millones de euros en números rojos frente a los 197 millones certificados por el interventor hace cinco años, cuando Pedro Fernández Montes, por entonces de la mano del PP, fue desalojado de la Alcaldía por primera vez desde 1995. El panorama económico que encontró el gobierno entrante, presidido por el socialista José Ortiz, resultó más desolador de lo esperado, con enormes cantidades adeudadas a la Seguridad Social, Hacienda o el Ayuntamiento de Málaga, entre otras administraciones. Desde entonces, el Consistorio paga por su débito total unos 14 millones de euros anuales, un importe que sigue constriñendo las cuentas locales.

Especialmente salvaje resulta la deuda contraída con la Seguridad Social, a la que el Ayuntamiento debía casi 70 millones en 2015 por reiterados impagos de las cuotas de sus trabajadores. Esta situación le cuesta actualmente a Torremolinos cerca de medio millón de euros cada mes, un desembolso complicado de asumir para cuadrar sus maltrechas cuentas. La intención del Área de Hacienda, dirigida por Maribel Tocón, segunda teniente de alcalde, pasa por volver a negociar la cuota mensual para reducir este importe, aunque el Consistorio tarde más en abonar la deuda total. Tocón insiste en que «no hemos incumplido ningún pago, algo que demuestra que la intención de este Ayuntamiento es saldar la deuda por completo». El débito deja escaso margen para inversiones, un escenario especialmente delicado en estos primeros meses de legislatura, cuando el PSOE, que gobierna en coalición con Adelante Torremolinos, debe garantizarse los apoyos necesarios para sacar adelante su presupuesto.

La capacidad de los socialistas para repartir el pastel de las inversiones entre el gobierno y la oposición, permitiendo así que los partidos que apoyaron la investidura de Ortiz materialicen el mayor número de sus compromisos electorales posibles y voten a favor de su propuesta económica, será clave para que Tocón vea aprobado el presupuesto por primera vez desde 2017, único año en que las cuentas municipales recibieron luz verde en la anterior legislatura. Desde entonces, el presupuesto local permanece prorrogado. Fuentes municipales confirman que ya se han cerrado algunos capítulos «sin intervención política», a falta de consensuar las inversiones. El foco también se dirige estas semanas al Área de Personal, liderada por Carmen García, cuya delegación se lleva cerca del 60 por ciento del presupuesto total de Torremolinos, fijado en algo menos de 100 millones de euros. García está revisando los pluses de productividad y otros complementos después de haber tenido que prohibir por decreto las horas extra desde agosto pese a la necesidad de reforzar los servicios públicos en una localidad que en verano llega a cuadruplicar su población.

El cierre del ejercicio financiero correspondiente a 2018, hecho público este miércoles por Tocón, arroja un superávit de 7,7 millones de euros. Este remanente ha de ser destinado al pago de la deuda, como marca la ley de estabilidad presupuestaria. El PSOE debe ahora intensificar las negociaciones con el resto de grupos municipales si no quiere que Torremolinos mantenga el dudoso honor de ser el municipio malagueño de más de 50.000 habitantes que menos presupuestos ha aprobado en el último lustro. Previsiblemente, los de Ortiz se centrarán en acaparar los apoyos de Adelante, Por Mi Pueblo y la concejala no adscrita Lucía Cuín, procedente de Vox. Sus votos permitieron que el alcalde mantuviera el bastón de mando en detrimento de Margarita del Cid, candidata del PP.