Torremolinos da un mes a los locales de María Barrabino para cerrar

Los locales impiden conectar la plaza con la casa. :/SUR
Los locales impiden conectar la plaza con la casa. : / SUR

Los establecimientos impiden conectar el nuevo centro peatonal con una casa adquirida por el Ayuntamiento

Alberto Gómez
ALBERTO GÓMEZ

Torremolinos ultima los detalles de la inauguración del nuevo centro peatonal, que será presentado de forma oficial el 14 de febrero pese a llevar semanas abierto. El Ayuntamiento anunció ayer que ha dado un mes para que los locales de la plaza Costa del Sol situados frente a la casa de María Barrabino cierren y desalojen por «afecciones con las alineaciones previstas por el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) vigente». El PSOE, que gobierna en minoría, allana así el camino para terminar la regeneración de la zona, un proyecto diseñado por el arquitecto malagueño Salvador Moreno Peralta que prevé conectar la plaza con la casa, adquirida por un millón de euros por el Ayuntamiento.

La concejala de Urbanismo y portavoz socialista, Maribel Tocón, ha mantenido conversaciones con el propietario de la óptica Todovisión Visión&co, Francisco Ismael García, en la sede de la Asociación de Comerciantes y Empresarios de Torremolinos (ACET) «para abordar de forma conjunta y coordinada una solución que permita a dicho establecimiento mantener su actividad pero facilitando el desarrollo y la inclusión de este edificio histórico en la zona peatonalizada y despejar así toda la zona que colinda con la céntrica plaza», según explican fuentes municipales.

El anuncio tiene lugar después de que este periódico publicase que Ignacio de Loyola, nieto de Barrabino y parte de la sociedad propietaria de tres comercios, los más cercanos a la puerta de entrada de la casa, desmentía que el Consistorio hubiese hecho una oferta de compra, aunque adelantaba que no está dispuesto a vender los locales: «La única solución sería que permitieran el traslado a una zona similar, pero veo complicado que la encuentren». Los establecimientos se encuentran en el enclave privilegiado que forman la recién peatonalizada plaza y la calle San Miguel.

La casa de María Barrabino, una coqueta vivienda que refleja los gustos de la burguesía decimonónica malagueña, aún conserva parte de su decoración y estructura iniciales y está siendo rehabilitada. La integración de la vivienda en la nueva plaza podría suponer uno de los principales reclamos del nuevo centro de Torremolinos.