Torremolinos inaugura su mayor transformación urbana en décadas

La pérgola es una de las grandes apuestas. /Migue Fernández
La pérgola es una de las grandes apuestas. / Migue Fernández

La peatonalización de más de una hectárea en la plaza Costa del Sol y la avenida Palma de Mallorca, de la mano de Moreno Peralta y Laverón, pone fin a una época estética y política

ALBERTO GÓMEZ

Es la mayor transformación urbanística acometida en Torremolinos en las últimas décadas. El nuevo centro peatonal ha sido inaugurado hoy tras más de un año de obras y otros tres de cierre al tráfico de vehículos. Por la emblemática plaza Costa del Sol y parte de la avenida Palma de Mallorca, arterias que conectan con otros enclaves míticos como la calle San Miguel o la plaza de La Nogalera, ya no pasan coches.

El asfalto ha sido sustituido por un pavimento bicolor en un bulevar coronado por una enorme pérgola de carácter escultórico cuyas formas recrean las olas del mar y que aporta sombra de día y luz de noche. Estanques, fuentes, pequeños parterres, nuevo mobiliario urbano y una tarima para músicos ambulantes completan el diseño de Salvador Moreno Peralta, a quien el alcalde, José Ortiz, encargó la regeneración del centro para insuflar oxígeno a una zona en decadencia. Ambos han descubierto un monolito con dos placas que conmemoran la inauguración de este espacio, que pretende reactivar la economía y el comercio locales.

Aunque el nuevo centro lleva semanas abierto al público, la presentación oficial, retrasada más de dos meses con respecto al calendario previsto, ha estado cargada de simbolismo. El proyecto, que ha transformado más de 10.000 metros cuadrados, pone fin a una etapa estética, también política, en Torremolinos. Ortiz, consciente de la alargada sombra de su antecesor, Pedro Fernández Montes, ha sacado adelante la peatonalización contra viento y marea, convencido de que sólo un cambio de este calado en la fisionomía de la ciudad podía dar portazo al pasado.

El PSOE, que gobierna en minoría desde 2015 tras veinte años de mayorías absolutas del PP, descorcha así su iniciativa estrella esta legislatura pese a las reticencias de la oposición. Al acto de hoy, sin embargo, han acudido todos los grupos municipales salvo el PP.

La abultada deuda municipal puso contra las cuerdas la iniciativa, que corría el riesgo de perderse en una marea de propuestas. Empeñado en inaugurar el centro peatonal antes de las próximas elecciones, el Gobierno local incluyó en los únicos presupuestos aprobados estos cuatro años, en 2017, una partida para poner en marcha las obras, cuyo coste ha ascendido a más de tres millones de euros. La concejala de Economía y Urbanismo, Maribel Tocón, mano derecha de Ortiz, priorizó la peatonalización, incluso a costa de las peticiones de otros grupos municipales como Ciudadanos, que solicitó menor celeridad, y el PP, que denunció un presunto fraccionamiento de contratos.

La peatonalización ha transformado la imagen de más de una hectárea en pleno corazón de Torremolinos. Las obras, que comenzaron en enero del año pasado, han tenido dos fases; la primera, ejecutada por las empresas municipales y por la sociedad mixta Aguas de Torremolinos, consistió en la renovación y ampliación de las infraestructuras y redes de servicios públicos, como electricidad, gas natural, telecomunicaciones, abastecimiento de agua y alcantarillado, además de servir para incorporar fibra óptica y gas natural a la zona. Durante la segunda fase, para cuya ejecución se convocó un concurso público del que salió adjudicataria la constructora Sorigué, se instalaron el pavimento y el mobiliario, además de las zonas verdes y de agua.

«Hoy es un día importante. Esta gran zona urbana vertebra el mayor espacio peatonal de la Costa del Sol», ha declarado Ortiz antes de añadir: «Torremolinos se reinventa, fruto del consenso. Este nuevo núcleo urbano forma ya parte de la historia». El alcalde ha hecho un guiño al 14 de febrero: «Esta plaza enamora y manda un mensaje de diversidad». Moreno Peralta también ha intervenido para «agradecer el gran trabajo de los técnicos municipales y de la empresa constructora». El arquitecto malagueño ha reconocido que «ha sido un trabajo dificil, sofisticado desde el punto de vista técnico, pero confiamos en que sea el centro de un nuevo Torremolinos».

El proyecto se completará con la incorporación de la casa de María Barrabino, un coqueto inmueble construido en el siglo XIX y adquirido por el Ayuntamiento en 2015 por algo más de un millón de euros. La vivienda, que está siendo rehabilitada, cuenta con una ubicación privilegiada, en la perspectiva final de la calle San Miguel, la principal vía comercial de Torremolinos, aunque su vista queda enmarañada por cinco locales comerciales de los que cuatro están en precario, según fuentes municipales. El Gobierno local ha dado a los propietarios un mes para desalojar los establecimientos, de modo que la vivienda, reivindicada también por Torremolinos Chic, coronará la renovada plaza Costa del Sol. Moreno Peralta ha proyectado una escalinata que une la vivienda con la plaza, donde también se ha instalado cuatro esculturas de Elena Laverón. La actuación se completa con la colocación de una fuente histórica que, devuelta a su emplazamiento primitivo, refuerza el vínculo de Torremolinos con el agua como elemento central de su origen y desarrollo urbano, un detalle en el que ha insistido especialmente la Asociación de Comerciantes y Empresarios (ACET).

Los concejales y algunos técnicos han clausurado y enterrado una cápsula del tiempo con testimonios vecinales, prensa del día, monedas, planos de la plaza, un almanaque de este año, tickets de compra, una placa metálica conmemorativa del acto, el monográfico de Litoral dedicado a Torremolinos y fotografías actuales.

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Dos momentos de la inauguración y Moreno Peralta, con su equipo. / Migue Fernández | SUR