«La historia de Torremolinos no puede entenderse sin Reino Unido»

Manley y Ortiz, ayer durante el acto de entrega de la Medalla de Honor, celebrado en la Casa de los Navajas. /SUR
Manley y Ortiz, ayer durante el acto de entrega de la Medalla de Honor, celebrado en la Casa de los Navajas. / SUR

El alcalde entrega la Medalla de Honor del Ayuntamiento al embajador británico en España para celebrar 30 años de autonomía

Alberto Gómez
ALBERTO GÓMEZ

Torremolinos y Reino Unido estrecharon su histórico vínculo. El Ayuntamiento entregó a la comunidad británica su Medalla de Honor en reconocimiento a la contribución de este país en el desarrollo turístico, social y económico de la localidad malagueña. El embajador de Reino Unido en España, Simon Manley, recogió la distinción de manos del alcalde, José Ortiz, que recordó que la historia de la Costa del Sol «también está escrita en inglés». La recepción oficial, celebrada en la Casa de los Navajas, cierra los actos conmemorativos del trigésimo aniversario de la autonomía de Torremolinos, que fue barriada de la capital hasta 1989. En la actualidad hay más de 1.600 británicos censados en el municipio, cerca del 13 por ciento del censo extranjero total.

Al acto acudieron miembros de la corporación municipal y representantes del tejido empresarial y turístico de Torremolinos. El regidor reconoció el legado de «apellidos como Langworthy, Beautell, Brenan e incluso los duques de Windsor, gente que hizo de nuestro pueblo el suyo, disfrutando de nuestras costumbres e integrándose en nuestra sociedad, enriqueciéndola y dándole un lugar en Europa». El embajador británico calificó como «un honor» recibir este reconocimiento por parte del Ayuntamiento «en orden a la contribución de los británicos a este magnífica ciudad, tanto por parte de los residentes como por parte de los turistas e inversores».

«Vivimos tiempos de incertidumbre, pero Torremolinos está en el corazón de los británicos» Simon Manley, embajador de reino unido

«Langworthy, Beautell, Brenan e incluso los duques de Windsor hicieron de nuestro pueblo el suyo» josé ortiz, alcalde de torremolinos

«Vivimos tiempos de incertidumbre», explicó el diplomático en referencia al 'Brexit': «Pero hay algo de lo que no tengo dudas. Torremolinos, la Costa del Sol y Andalucía han estado, están y estarán en el corazón de los británicos, quienes tienen una historia de amor con esta tierra». En su alocución, Ortiz se ha remontado a finales del siglo XIX para rememorar la figura del militar inglés George Langworthy, conocido como 'El inglés de la peseta'. Establecido en el antiguo cuartel de carabineros del Castillo de Santa Clara, se hizo popular «por su generosa labor con las personas con menos recursos, mientras hacía de embajador del turismo de Torremolinos». De ese trabajo nació el primer alojamiento turístico de la Costa del Sol.

«Torremolinos y su historia como municipio no pueden entenderse sin esos británicos y británicas con nombre y apellidos, y los de tantos cientos de miles de anónimos que nos siguen eligiendo para vivir o pasar sus vacaciones», admitió Ortiz antes de dirigirse a Manley: «Usted, embajador, dijo una vez que los británicos llevan esta tierra en el corazón, no solo ahora, sino para siempre, y yo ahora le digo que Torremolinos siempre llevará en el corazón a sus británicos, a los de ayer, a los de hoy y a los que vendrán en el futuro».

En 2018 hubo 210.915 británicos alojados en hoteles de Torremolinos, el 19,04 por ciento del 1,1 millones de viajeros que, según datos del Ayuntamiento, eligieron el municipio como destino el pasado año.

Una glorieta recibe el nombre de Margarita Horn, pionera del turismo en la Costa del Sol

El alcalde recordó la historia de Margarita Horn, «mujer de carácter amable que tuvo el genio y la entereza para sobrevivir a todas las dificultades y poner en marcha el mejor y más antiguo hotel de la provincia en ese Castillo de Santa Clara», que arrendó a Langworthy: «Ella es la incuestionable pionera de la Costa del Sol, la verdadera impulsora de Torremolinos como destino turístico británico». La figura de esta mujer, conocida como Misses Beautell, fue reconocida en un acto previo a la entrega de la Medalla de Honor con la inauguración de una glorieta con su nombre en la zona del Rincón del Sol de La Carihuela, bajo el actual Castillo Santa Clara, homenaje en el que también participó el embajador. Ortiz repasó además los años treinta, con la promoción «Sun, golf, tennis, bathing all the year at Santa Clara, Torremolinos», lema que sirvió para publicitar el primer hotel del municipio, y los años cincuenta, cuando «llegaron artistas, aristócratas y otros personajes famosos de todo el mundo», algo que generó fama internacional y propició la apertura de hoteles como La Roca o Pez Espada, hasta la eclosión turística de los años sesenta, cuando Torremolinos se convirtió en un oasis de libertad en plena negrura franquista y en referente del ocio nocturno y el ambiente LGTBI.

 

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