Torremolinos celebra su primer debate sobre el estado del municipio

En el pleno intevendrán el alcalde y los portavoces de todos los grupos municipales. /SUR
En el pleno intevendrán el alcalde y los portavoces de todos los grupos municipales. / SUR

El Ayuntamiento convoca una sesión extraordinaria para que el alcalde y los portavoces de todos los grupos analicen las fortalezas y debilidades de la ciudad

Alberto Gómez
ALBERTO GÓMEZ

Torremolinos celebra este miércoles su primer debate sobre el estado del municipio. El Ayuntamiento ha convocado una sesión extraordinaria para que el alcalde y los portavoces de todos los grupos municipales analicen las debilidades y fortalezas de la ciudad. El primer edil, José Ortiz, intervendrá en primer lugar con un discurso que durará un máximo de 20 minutos. Después tomarán la palabra los portavoces del PP, Margarita del Cid; el PSOE, Maribel Tocón; Ciudadanos, Ignacio Rivas; Costa del Sol Sí Puede, José Piña; Izquierda Unida, David Tejeiro, y los dos concejales no adscritos Juan Machío y Benjamín Montero. La cercanía de los comicios convertirá previsiblemente el pleno en un debate electoral. Las quejas por la falta de limpieza, por parte de la oposición, y la regeneración democrática, por parte del Gobierno, serán algunos de los asuntos a tratar.

El Ayuntamiento celebra así el primer debate sobre el estado de la ciudad de su historia. Esta iniciativa formó parte de las propuestas introducidas por el PSOE tras acceder a la Alcaldía en 2015 y acabó siendo incluida en el reglamento municipal, que marca la obligación de celebrar un pleno monográfico al año. Los socialistas, sin embargo, no han convocado esta sesión en los tres primeros años del mandato, como afeó Izquierda Unida en el pleno de noviembre.

El alcalde vaticina que los portavoces del resto de grupos «no van a reconocer lo que hayamos hecho bien e insistirán en lo que consideren mejorable, como es lógico» pero confía en que haya «propuestas constructivas». Ortiz incidirá en «la transformación que está viviendo el Ayuntamiento y el cambio de espíritu y la modernización de la ciudad», que detallará mediante ejemplos como el proyecto de peatonalización del centro, la apertura del diálogo con otras administraciones, el final del litigio con Málaga capital, el desbloqueo del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) tras una década de intentos o la democratización interna del Consistorio, donde esta legislatura han vuelto a tener cabida todos los grupos municipales, antes relegados a sedes minúsculas fuera del Ayuntamiento.

La falta de limpieza y mantenimiento, el mal estado de algunas infraestructuras sanitarias y educativas, la incapacidad de sacar adelante un proyecto para el edificio municipal de la plaza Picasso y el descalabro presupuestario, con solo unas cuentas anuales aprobadas esta legislatura, las de 2017, ocuparán previsiblemente parte del argumentario de la oposición.