Torremolinos acordará un protocolo de actuación ante los casos de Diógenes

Los vecinos de calle Conrado del Campo denuncian que la situación es «insostenible»./SUR
Los vecinos de calle Conrado del Campo denuncian que la situación es «insostenible». / SUR

El PP lleva al pleno los problemas de convivencia entre un enfermo con este síndrome y medio centenar de vecinos en Conrado del Campo

Alberto Gómez
ALBERTO GÓMEZ

La convivencia con un enfermo de Diógenes, trastorno consistente en la acumulación de todo tipo de objetos y el abandono de los hábitos de higiene, puede resultar insostenible. Por eso el Ayuntamiento de Torremolinos acordará, a petición del grupo municipal del PP, un protocolo de actuación ante estos casos. Las reiteradas quejas de medio centenar de vecinos de un bloque de pisos en la calle «Insalubridad» propiciaron la propuesta, presentada en el último pleno por la portavoz popular, Margarita del Cid. La situación se remonta a 2011, cuando el hombre comenzó a subir basura a casa. Al principio era un problema «leve», pero la enfermedad, caracterizada por la adquisición de material inservible y la incapacidad para tirarlo, ha ido agravándose en los últimos años.

Del Cid recuerda que se trata «de un problema de salud pública, además de una cuestión por la que deben intervenir trabajadores sociales». Al mal olor que desprende la vivienda se suma el riesgo de incendio por el amontonamiento de enseres inflamables en el interior del piso y en la plaza de garaje de este vecino, un hombre de 68 años que vive solo y a quien recuerdan como «una persona ejemplar» antes de que enfermase y comenzara a guardar muebles, maderas, papeles o cartones: «Todo lo que encuentra».

«Estamos viviendo una auténtica pesadilla, rodeados de pulgas, cucarachas y garrapatas, en un entorno de insalubridad extremo. Los insectos han picado ya a varias personas», explica uno de los vecinos. Otro añade: «El Ayuntamiento nos tiene totalmente olvidados. Llevo dos años esperando que el alcalde me reciba». El concejal de Servicios Sociales, Pedro Pérez, explicó en el último pleno que «el Consistorio ha actuado con diligencia en todos los casos conocidos de vecinos con síndrome de Diógenes», siempre cumpliendo la legislación vigente: «En el caso traído al pleno por el PP, tengo que destacar nuestro compromiso para atajar dicho problema desde el primer momento en el que conocimos la situación de la comunidad de vecinos de la calle Conrado del Campo, por lo que pusimos todo lo que estaba en nuestra mano para dar una pronta solución. Desde Servicios Sociales, se ha movilizado a Policía Local, Sanidad, Aselimsa, Litosa y Bomberos, entre otros, para tratar de limpiar la vivienda. Nos genera mucha impotencia cuando no se puede dar una respuesta rápida para poner la solución que todos deseamos y por la que tanto trabajamos. Mostramos toda nuestra solidaridad con los vecinos, ya la poca respuesta por parte de otras instancias nos genera mucha impotencia cuando la respuesta no es la adecuada ni rápida para poner la solución que todos deseamos y por la que tanto trabajamos».

«Insalubridad»

La Policía Local elaboró un informe en el que constataba «la situación de insalubridad» de la vivienda «y los evidentes síntomas de abandono» del vehículo, transformado en un vertedero. Los agentes que acudieron hasta el piso también reflejan en su acta «la existencia de un fuerte olor a orines y excrementos que emana del interior de la vivienda». Durante la intervención policial, el propietario reconoció tener «algún tipo de problema médico» y permitió entrar a los agentes, que comprobaron «una enorme acumulación de todo tipo de enseres que dificultan enormemente el paso al interior del resto de la vivienda», aunque no autorizó la realización de fotografías.

En otro de los informes policiales, uno de los agentes relataba «las arcadas» de su compañero debido al hedor que desprende la vivienda. La comunidad denuncia «la absoluta inacción» de las administraciones implicadas y pide al Ayuntamiento que inste a la Fiscalía a actuar de oficio ante «la radicalización» de la situación. A nivel judicial, el caso fue sobreseído «por tratarse de hechos de naturaleza civil y no penal». La jueza encargada de la instrucción señaló entonces que era «una cuestión de orden público».

Los vecinos ya han reclamado al Ayuntamiento que tome «medidas coercitivas» y recuerdan que las competencias municipales «llegan hasta la expropiación» ante el incumplimiento de las normas cívicas.