El reparto de sueldos en Torremolinos arrincona al PP y premia a Por Mi Pueblo y Cuín

Avelina González, de Por Mi Pueblo, y José Ortiz. /Migue Fernández
Avelina González, de Por Mi Pueblo, y José Ortiz. / Migue Fernández

Ortiz limita el número de salarios de la oposición pero aumenta la retribución para los gastos de grupo, medida que beneficia al partido presidido por Fernández Montes

Alberto Gómez
ALBERTO GÓMEZ

Comienza a leerse la letra pequeña del pacto de investidura que el 15 de junio atornilló al socialista José Ortiz en la Alcaldía de Torremolinos con los apoyos de Adelante, Por Mi Pueblo y Lucía Cuín, todavía concejal de Vox. Y las condiciones resultan draconianas para el PP, relegado a la oposición pese a ser la lista más votada. El Ayuntamiento mantiene los cinco niveles salariales establecidos en 2015: el alcalde cobrará 62.000 euros brutos al año, importe que se reduce a 61.000 euros en el caso de los tenientes de alcalde y a 58.750 euros para el resto de concejales de gobierno. La oposición puede tener dedicaciones exclusivas (52.000 euros) o parciales (46.500 euros). Pero el principal cambio introducido en el recién estrenado mandato reside en la limitación del número de dedicaciones, medida que sólo perjudica al PP.

Los populares, con nueve representantes, dispondrán únicamente de cuatro dedicaciones: una exclusiva para su portavoz, que será Margarita del Cid, y tres parciales. La retribución por asistencia a plenos también disminuye de 1.000 a 600 euros, recorte que de nuevo sólo afecta al PP y Vox. Este reparto beneficia sin embargo a Lucía Cuín, a la espera de formalizar su paso al grupo no adscrito, y a Avelina González, la única edil de Por Mi Pueblo, el partido local presidido por Pedro Fernández Montes, exalcalde del PP. Ambas votaron a favor de Ortiz en el pleno de investidura, apoyos que resultaron fundamentales para evitar que Del Cid, a quien Fernández Montes declaró la guerra después de que lo sucediera como candidata popular, arrebatase el bastón de mando al regidor socialista.

Cuín cobrará 46.500 euros, mientras que González se embolsará 52.000 euros anuales. Las novedades introducidas en los gastos de funcionamiento de los grupos municipales también favorecen a Por Mi Pueblo. Hasta ahora, cada fuerza política representada en el Consistorio recibía 300 euros por concejal y 500 euros fijos. Esta última cantidad aumenta hasta los 800 euros. De forma paralela, la asignación por edil baja hasta los 200 euros a partir del quinto representante, cambio que vuelve a perjudicar al PP, el partido con más ediles en la corporación, mientras Por Mi Pueblo, la formación presidida por Fernández Montes, manejará cada mes 1.100 euros para sus gastos de representación, importe que podrá destinar a la contratación de personal y el pago de servicios necesarios para desarrollar la labor municipal del grupo.

Como tenientes de alcalde cobrarán José Piña (Adelante), Maribel Tocón (PSOE), David Tejeiro (Adelante) y Antonio Navarro (PSOE). En el anterior mandato, todos los concejales tenían asignada una dedicación exclusiva o parcial con independencia de que estuvieran en el gobierno o la oposición, siempre que no resultara incompatible con retribuciones de otras administraciones, como la Diputación o la Mancomunidad. Pese a haber reducido la deuda municipal en los últimos años, el Ayuntamiento recorta ahora el número de salarios permitidos. El portavoz de Vox, Antonio Sevilla, comunicó la semana pasada su renuncia a cualquier tipo de dedicación, de modo que esta limitación perjudica en exclusiva al PP.

Ciudadanos, también en la oposición, recibirá una dedicación exclusiva y otra parcial para sus dos representantes. Despejada la incógnita del reparto de salarios, que fuentes del PP achacan a una prolongación de la venganza ejecutada por Fernández Montes en el pleno de investidura, ya sólo resta saber cómo quedarán configurados los cargos de confianza. La ley permite un máximo de doce asesores, aunque la nueva política de ahorro de Ortiz en materia salarial complica la posibilidad de justificar que se agote el número máximo de contratos fijados por la normativa. Pero en Torremolinos todo parece posible.