Relevo en la Papelería Cosas de Torremolinos después de 36 años: Elena se jubila y deja el testigo a Francisco
El negocio, en el corazón del castizo barrio de El Calvario, continuará con la misma esencia y una clientela «de toda la vida», éxito de este comercio tradicional
Como si de la magdalena proustiana se tratara, a Francisco Rebollo, ver el cartel que anunciaba el traspaso de la Papelería Cosas, en la esquina ... de la avenida Joan Miró y Manila, en El Calvario de Torremolinos, le recordó a su infancia, al colegio, a su abuela, a su barrio, a la casa en la que creció, que está muy cerca... Cuando Elena Ponce lo vio entregar, para preguntar sobre el cambio de titular de este negocio, que ella puso en marcha hace ya 36 años, también se le vino a la cabeza una imagen de la década de los 80 del siglo pasado: a Francisco, que ahora tiene 39 años, de chiquillo cuando entraba a comprar.
Hubo acuerdo para la operación, incluso los trámites administrativos y con los bancos y la inmobiliaria fueron ágiles, coinciden las dos partes, y, de esta forma, el establecimiento no cerrará.
1 de diciembre
Elena ha bajado la persiana por, última vez, este sábado 22 de noviembre y, tras el inventario, reabre el negocio el primer día del mes próximo
Este sábado, sobre las dos de la tarde, su actual responsable, bajó la persiana por última vez, pero la actividad continuará el próximo 1 de diciembre, en Cosas, tras unos días para hacer inventario, ya con Rebollo al frente.
En estas jornadas de transición, todo son agradecimientos para Elena por parte de su clientela y buenos deseos para los sucesores que mantendrán la atención al público en un «local de toda la vida» que forma parte del paisaje de uno de los más castizos barrios torremolinenses.
«No quería que cerrara la papelería, pero también tengo edad para disfrutar de mis nietas, así que, ahora que se quedan ellos, ya me quedo más tranquila», dice Elena a la que, en esta etapa de despedida que vive, ha llegado a visitar la alcaldesa, Margarita del Cid, para agradecerle su labor de tantos años.
Antes era conductor
«Yo era conductor de Uber; hasta que lo dejé, he hecho unos 7.000 viajes, con turnos de noche», recuerda Francisco, para dejar claro que necesitaba un cambio profesional, más todavía, desde que nació su hija, fruto de su relación con María Montiel; una salida que vio clara con la oportunidad que le brindó la dueña de la papelería que ya tiene una clientela asentada y una marca más que conocida. «Además, Elena nos ha hecho mucha publicidad», agradecen Francisco y María, que también se pondrá detrás del mostrador cuando haya más ajetreo.
«Me vine hace 45 años de Barcelona, cuando llegué, me encontré un Torremolinos muy distinto y El Calvario era un pueblo», explica Elena Ponce.
Tras el aterrizaje, comenzó a pensar en un montar un negocio y así, sin tener experiencia previa, ni nada que ver con la venta de lápices, libretas, libros, cartulinas y la prensa, echó a andar Cosas en un local, de unos 40 metros cuadrados, con sótano y «muy bien aprovechado» que, hace casi cuatro décadas, estaba para estrenar.
«Desde entonces, he mantenido la misma esencia», aclara Elena, «la de una papelería, papelería, sin más», una sencillez que es clave del éxito, a tenor de la andadura del negocio, que también fue bautizado pensando en aquello de menos es más: «Cuando estábamos buscando un nombre, pensamos en ponerle 'Cosas', ¿el motivo? es que teníamos muchas cosas a la venta».
«La idea es seguir igual», adelanta Rebollo, aunque avanza que habrá algunas innovaciones, como el de la paquetería y los pedidos a través de internet, con el objetivo de «mover algo más el mercado», aunque más a largo plazo.
A corto, algunos cambios estéticos, para dar una mayor luminosidad a la papelería y también renovar el cartel que, como admite Elena, necesita un cambio, ya que lleva en la fachada, prácticamente, desde el primer día.
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