El PSOE y Adelante Torremolinos se quedarían a solo dos ediles de la mayoría absoluta

Ortiz, Piña y Del Cid, en el pleno sobre el debate del municipio. /SUR
Ortiz, Piña y Del Cid, en el pleno sobre el debate del municipio. / SUR

La extrapolación de los resultados de las elecciones generales complica el escenario para el PP tras el 'sorpasso' del PSOE, que gana unos comicios por primera vez en 30 años

Alberto Gómez
ALBERTO GÓMEZ

Los resultados de las elecciones generales han provocado vuelcos históricos en algunos municipios de la Costa del Sol. Torremolinos, donde el PSOE no ganaba unos comicios desde 1989, resulta uno de los casos más sorprendentes. Los socialistas dieron el 'sorpasso' el 28 de abril al llevarse el 25,83 por ciento de los votos, más de seis puntos por encima del PP, al que también supera Ciudadanos. Desde 2016, fecha de los anteriores comicios generales, los populares se han dejado por el camino unos 5.000 votos y más de 18 puntos, un hundimiento que ha activado todas las alarmas ante la proximidad de las municipales que se celebrarán el 26 de mayo. El PP jamás había sido tercera fuerza en una localidad donde hasta hace no tanto duplicaban en votos al PSOE.

Extrapolando los datos, el PSOE mantendría sus siete concejales actuales y el PP perdería la mitad de su representación, bajando de diez a cinco ediles. Ciudadanos obtendría más votos pero una bancada idéntica, con otros cinco escaños. Unidas Podemos, que concurrirá a las municipales como Adelante Torremolinos, y Vox irrumpirían en el Ayuntamiento con cuatro concejales cada uno. Sería un escenario insólito que ni siquiera permitiría un pacto de gobierno entre el PP de Margarita del Cid y Ciudadanos, una posibilidad a la que la extrapolación de los resultados de las elecciones andaluzas había abierto la puerta. Ahora ambas formaciones necesitarían a Vox para desalojar de la Alcaldía al socialista José Ortiz, que por primera vez en tres décadas sería la opción más votada en Torremolinos.

Tratar de vaticinar qué ocurrirá el 26 de mayo a través de los últimos resultados electorales, sin embargo, resulta aventurado. La concurrencia de formaciones locales como Por Mi Pueblo, presidido por el exalcalde Pedro Fernández Montes, que ha declarado la guerra a Del Cid, alterará el escenario político del municipio. También se presentarán Costa del Sol Sí Puede, que fragmentará el voto de izquierda al competir contra Adelante Torremolinos, Ahora Sí y Ciudadanos de Torremolinos, liderado por el concejal no adscrito Juan Machío. En cualquier caso, Ciudadanos podría desempeñar un papel clave en la formación del futuro gobierno al tener una posición de privilegio para negociar un posible acuerdo tanto con el PSOE como con el PP. La formación naranja está encabezada por Nicolas de Miguel, excandidato a lehendakari que vive en Torremolinos desde hace un año.

Las reacciones al impactante vuelco electoral registrado en Torremolinos han sido dispares. Ortiz recordó que «hemos hecho historia» al ganar «después de más de 30 años». Del Cid felicitó al PSOE por su victoria y adelantó que la estrategia trazada para los comicios municipales podría cambiar al entender que «las fuerzas de centro-derecha debemos reflexionar». Más duro se mostró Fernández Montes, que utilizó los resultados como parte de su venganza personal contra Del Cid, a quien, en un vídeo colgado en redes sociales para analizar «la debacle» del PP, ha acusado de tener «una mochila cargada de corrupción política».

El PSOE (7) y Adelante Torremolinos (4) se quedarían a solo dos concejales de la mayoría absoluta, establecida en 13 representantes. Se allana así el camino a un posible pacto con alguna formación local, especialmente si uno de ambos partidos obtiene al menos un edil más, que dejaría la unión entre ambas formaciones a un solo escaño del gobierno. Antes, eso sí, el candidato de la coalición formada por Podemos e IU, José Piña, debería rectificar el compromiso lanzado en el pleno sobre el debate del municipio, donde le aseguró a Ortiz que no volvería a ser alcalde, confiado en superar en votos al PSOE y garantizarse así su apoyo para un hipotético Ejecutivo de izquierdas.

También Vox, después del extraordinario resultado registrado en Torremolinos el 28A, tiene posibilidades de hacerse con la llave de gobierno, un escenario que pondría en manos de su cabeza de lista, Antonio Sevilla, la posibilidad de exigir diferentes condiciones al PP o a Ciudadanos en caso de darles su apoyo para la investidura. En una reciente entrega de La Alameda, el programa producido por 101TV en colaboración con SUR, Ortiz ya descartó cualquier tipo de pacto con los de Santiago Abascal. El 26 de mayo comenzará a despejarse el horizonte de los acuerdos postelectorales.