Una promotora construirá en Torremolinos un hotel con una plaza pública en la planta baja

Recreación de cómo quedará el nuevo hotel proyectado por Valdechoque. /SUR
Recreación de cómo quedará el nuevo hotel proyectado por Valdechoque. / SUR

El Ayuntamiento recupera el histórico Molino de la Bóveda y un ficus centenario mediante un convenio de cesión por parte de la empresa, que levantará un establecimiento de seis plantas

Alberto Gómez
ALBERTO GÓMEZ

La promotora Valdechoque ha anunciado este lunes que construirá un hotel con más de 200 habitaciones en Torremolinos. Según un convenio alcanzado con el Ayuntamiento, la planta baja será cedida por la empresa para habilitar una nueva plaza pública que integre el ficus protegido que se encuentra en la parcela, situada en el entorno del cementerio y que limita con la calle Santos Arcángel. El establecimiento, de seis plantas, se elevará sobre esta plaza, donde el hotel únicamente instalará la recepción. Por su complejidad técnica, esta actuación requerirá unos 15 millones de euros de una inversión total cercana a los 40 millones, según ha detallado el consejero de la promotora, José Miguel Martín.

La plaza, inicialmente denominada del Ficus, nombre que debe ser aprobado por el pleno, conectará a su vez con otra plaza de futura creación en la parcela donde está ubicado el Molino de la Bóveda. Ambas parcelas, que suman una superficie bruta de 3.490 metros cuadrados, son propiedad de Valdechoque. El convenio también recoge la recuperación, por parte del Ayuntamiento, de este histórico molino, que formaba parte de la industria que dio nombre a Torremolinos.

Así quedaría la nueva plaza que integraría al ficus.
Así quedaría la nueva plaza que integraría al ficus. / SUR

Ambas plazas, la del Ficus y la del Molino, estarán unidas de forma peatonal. El coste de las obras será asumido de forma íntegra por la promotora, mientras que el Consistorio se compromete a tramitar el estudio de detalle para la ordenación urbanística de la zona. Valdechoque se limitará a rehabilitar sus parcelas y construir el hotel, que será gestionado por una operadora externa. Ya algunas cadenas han mostrado su interés por el proyecto, según Martín. Los trabajos generarán unos 150 empleos y se prolongarán durante tres años. La promotora estima que, una vez construido, el hotel dará trabajo a unas 80 personas.

El convenio será trasladado al pleno este mes para su ratificación. El alcalde, José Ortiz, ha destacado que el proyecto «es un ejemplo de colaboración público-privada» y ha celebrado «la recuperación a coste cero de un patrimonio histórico tan importante, porque el Molino de la Bóveda supone una seña de identidad de la ciudad». Este molino, ha adelantado el primer edil, podrá visitarse «como elemento destacado de nuestra identidad, además de constituir también un atractivo turístico». La concejala de Urbanismo, Maribel Tocón, ha revelado que el Ayuntamiento barajó la compra de la parcela donde se encuentra el molino, una actuación que acabaron desestimando al resultar «inviable económicamente» por la deuda municipal: «Ahora, fruto del diálogo y de presentar propuestas que resulten interesantes para la inversión privada, podemos decir que el molino es nuestro».

Según este convenio, los propietarios ceden de forma voluntaria al Ayuntamiento el Molino de la Bóveda tras realizar los trabajos de rehabilitación, consolidación y las obras precisas para satisfacer los requisitos básicos de edificación, de forma que obtenga las condiciones aceptables de salubridad y estanqueidad del interior del edificio. Estos trabajos se ampliarán cuando el Consistorio defina el uso que dará al molino, aunque se estudia la posibilidad de transformarlo en un centro de interpretación histórica.

Desde la primera plaza, donde está el ficus, se construirá un mirador con vistas a los molinos y al mar. Esta zona contará con unos 2.000 metros cuadrados. El hotel también será construido con paredes acristaladas que permitan contemplar las vistas. La segunda plaza, de unos mil metros cuadrados, conectará con la Cuesta del Tajo. También se ha acordado la cesión de la ladera de travertino, donde se integrará el desnivel natural con un estudio de paisaje. Está previsto que, durante el movimiento de tierras, aparezcan nuevos restos arqueológicos que la propiedad cederá igualmente al Ayuntamiento de Torremolinos según el convenio.

Una vez aprobado el estudio de detalle, el proyecto debe recibir luz verde por parte de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía por la cercanía de la Torre Pimentel, también protegida.