El nuevo concejal pasa al grupo no adscrito y deja al PP y Cs sin mayoría en el pleno de Torremolinos

Montero tomará posesión del cargo como edil no adscrito en el próximo pleno. /SUR
Montero tomará posesión del cargo como edil no adscrito en el próximo pleno. / SUR

El PSOE baraja conceder una dedicación parcial al edil, que no se incorpora a la formación naranja por desatender su exigencia de ir en la lista de mayo

ALBERTO GÓMEZ

El Partido Popular y Ciudadanos dejarán de sumar mayoría plenaria en Torremolinos. Benjamín Montero, el concejal a quien corresponde el acta de la formación naranja a la que renunció el exportavoz Antonio Linde, ha solicitado al Ayuntamiento su paso al grupo no adscrito después de que la dirección provincial rechazase su exigencia de ir como número en la lista electoral de mayo. El nuevo edil tomará posesión de su cargo, como integrante de la bancada no adscrita, en la próxima sesión ordinaria, a finales de este mes. Se trata del segundo concejal que pierde Ciudadanos en Torremolinos tras la expulsión, en 2016, de Juan Machío, expedientado por facilitar el currículum de un familiar para un proceso de selección de personal en una empresa municipal.

El PSOE, que gobierna en minoría, baraja conceder una dedicación parcial a Montero, quien ya se ha reunido con el alcalde, José Ortiz, para trasladar su intención de no limitar su trabajo a plenos y comisiones. Los concejales tienen tres opciones salariales: cobrar dedicación exclusiva, parcial o recibir únicamente las retribuciones por asistencia a plenos y comisiones. En este último caso se perciben más de mil euros mensuales. En cuanto a las dedicaciones exclusivas y parciales, el importe depende de las tareas de gobierno u oposición, aunque oscila entre los 45.000 y los 60.000 euros anuales.

El caso puede complicar posibles negociaciones entre el PSOE y Cs tras las elecciones de mayo

Ciudadanos sigue de cerca este caso. Los de Albert Rivera considerarían una traición que el PSOE otorgase un sueldo a Montero, situación que podría complicar las posibles negociaciones entre ambos partidos tras los comicios de mayo, aunque lo cierto es que en el Ayuntamiento de Torremolinos todos los concejales cobran, con independencia de que formen parte del Gobierno o estén en la oposición. Los ediles que sólo reciben retribuciones por asistir a plenos y comisiones son aquellos que ya cobran de otras administraciones, como Margarita del Cid, presidenta de la Mancomunidad de la Costa del Sol Occidental, o Ramón del Cid, diputado provincial, para quienes las dedicaciones locales serían incompatibles.

Montero se une a Machío, que desde hace meses coquetea con Vox, en el grupo no adscrito. De este modo, el PP (diez concejales) y Ciudadanos (dos representantes, antes tres) no alcanzan ya los trece ediles necesarios para aprobar o tumbar mociones. Ahora cualquier grupo, incluida la bancada no adscrita, podría tener la llave para sacar adelante propuestas plenarias, un escenario que no cambia demasiado las cosas debido a los escasos cinco meses que quedan de mandato, aunque podría ser decisivo para que los socialistas aprueben sus segundos presupuestos en cuatro años y descarguen en parte la losa de haber sido incapaces de obtener el consenso necesario en torno a las cuentas municipales.

Los cuatro grupos políticos del Consistorio ya se encuentran en plena precampaña, con numerosas acciones dirigidas a aumentar el contacto con los vecinos.