Laverón y Torremolinos: el idilio continúa

Una de las piezas de Elena Laverón. /Migue Fernández
Una de las piezas de Elena Laverón. / Migue Fernández

El Ayuntamiento instala en el nuevo centro peatonal cuatro obras de la escultora ceutí, que ya en 2016 celebró una exposición al aire libre en la plaza Costa del Sol

Alberto Gómez
ALBERTO GÓMEZ

Elena Laverón conoce bien el centro de Torremolinos. Sus esculturas fueron las primeras en pisar la zona cuando aún no había sido peatonalizada. El Ayuntamiento cerró la plaza Costa del Sol al tráfico de vehículos a finales de 2015 y, semanas después, organizó la exposición 'Poesía multiforme', con más de una decena de obras de la escultora ceutí. El idilio entre la artista y la ciudad, prolongado desde entonces, culmina hoy con la instalación de 'Los oficios', adquirida por el Consistorio por 153.670 euros y que hasta ahora estaba ubicada en la Casa de los Navajas, a la espera de que se inaugurase el centro peatonal. La escultura, realizada en 1999, está compuesta por cinco figuras de bronce de unos mil kilos de peso y permaneció un tiempo expuesta en el Palmeral de las Sorpresas de Málaga.

Pero 'Los oficios' no es la única huella de Laverón en el centro de Torremolinos. También 'El nacimiento de Eva', esculpida en 1993, ha sido instalada en la plaza. La obra estaba situada en La Nogalera, donde este año comenzarán los trabajos de remodelación de la estación de trenes. Además, la escultora ha cedido 'Caminante' y 'Mujer banco', también situadas ya en plena plaza.

Las esculturas de Laverón, que en algunos casos alcanzan los tres metros, son creadas para «ser tocadas y vividas», no únicamente contempladas, como explica la artista, afincada en Málaga desde hace más de treinta años y cuyas piezas pueden admirarse en el Museo Reina Sofía, el Guggenheim de Nueva York o en la sede de la Unesco en París. Influida por sus contactos con la plástica internacional, Laverón se decantó desde joven por la figuración modernista. Su obra bebe del arte primitivo, pero también del cubismo y de artistas como Henry Moore, Barbara Hepworth o Picasso.

Sus primeros años estuvieron marcados por los continuos viajes a los que obligaba el trabajo de su padre, que fue interventor en Ceuta. Antes de llegar a Málaga, donde tiene numerosas esculturas, vivió en varias ciudades del norte de Marruecos y también en Barcelona. Desde el Ayuntamiento siempre han confiado en que la obra de Laverón, muy vinculada a Torremolinos, resulta una pieza perfecta en el nuevo puzzle municipal que pretende agitar la vida cultural de una ciudad que fue «un icono de modernidad». El alcalde, José Ortiz, ha alabado hoy la obra de Laverón: «Transmite emociones y toca el corazón».