Cinco detenidos, entre ellos dos expertos en kick boxing, por dar una paliza a unos turistas para robarles en Benalmádena

Imagen de archivo de un tramo de la avenida Antonio Machado./
Imagen de archivo de un tramo de la avenida Antonio Machado.

Las víctimas, dos jóvenes irlandeses de vacaciones en la Costa, coinciden en señalar a uno de los arrestados, que incluso está federado en este deporte de combate, como el más violento del grupo

Juan Cano
JUAN CANOMálaga

Cinco jóvenes han sido detenidos en Benalmádena como sospechosos de haber participado en las palizas recibidas por dos turistas irlandeses, a los que robaron sus pertenencias. Dos de los arrestados son, además, practicantes de kick boxing, un deporte de combate de origen japonés en el que se mezcla el boxeo con artes marciales como el kárate y el muay thai.

Los hechos sucedieron el pasado día 31 de julio, sobre las 6.30 horas. Agentes de la Policía Local de Benalmádena patrullaban por la avenida Antonio Machado cuando, a la altura del minigolf, observaron a un grupo de jóvenes huyendo de dos chicos, uno de ellos ensangrentado, que los perseguían e increpaban.

Los agentes interceptaron a unos y otros. Los jóvenes que huían, en total cinco, formaban el grupo de los supuestos agresores, por lo que fueron detenidos. Tienen entre 17 y 19 años y son de distintas nacionalidades: senegalés (el mayor), dos hermanos holandeses, un ruso y un francés. Venían de celebrar el cumpleaños de uno de ellos en una discoteca de la plaza Solymar. Uno de los arrestados declaró que había tomado 10 copas de vodka.

Los otros dos eran las víctimas, dos jóvenes irlandeses. El mayor, de 32 años, pasaba unos días de vacaciones en un hotel de la localidad. El más joven lleva toda la vida veraneando en un apartamento familiar en Benalmádena. Según contaron a los policías locales, ambos fueron asaltados con gran violencia por tres de los detenidos con el objetivo de arrebatarles sus pertenencias. Concretamente, dinero y un reloj.

Los agentes se percataron del nerviosismo que mostraban los detenidos y, en el cacheo, comprobaron que uno de ellos tenía un billete de 50 euros arrugado en el bolsillo. Cuando le preguntaron por la procedencia del dinero, el joven titubeó, por lo que, a juicio de los funcionarios, podía ser parte del montante sustraído a las víctimas. Además, otro de los arrestados tenía manchas de sangre en las zapatillas.

Ante los indicios de su posible participación en dos robos violentos, los policías locales trasladaron a los cinco jóvenes -dos de ellos menores de edad- a la comisaría del Cuerpo Nacional de Policía en Benalmádena, donde se instruyeron las diligencias del caso. Los investigadores citaron a las víctimas para que contaran lo sucedido.

Los turistas irlandeses no iban juntos. Ni siquiera se conocían. El mayor fue, por orden cronológico,el primero en ser atacado por el grupo. Caminaba solo por la avenida Antonio Machado cuando se vio sorprendido por los agresores, que lo tiraron al suelo y le arrebataron la cartera con 100 euros y las llaves de la habitación del hotel. Según relató, uno de los jóvenes le pisó con tal fuerza el tobillo derecho que casi se lo parte. Le hizo un esguince.

La primera de las víctimas declaró que fueron tres los agresores -parece ser dos de los cinco detenidos no tuvieron una participación activa en los asaltos- y que el que llevó la voz cantante fue el joven senegalés, que es experto en kick boxing, deporte en el que incluso está federado, según apuntaron fuentes próximas a la investigación.

La segunda de las víctimas, el irlandés de 20 años, coincidió en ambos extremos. Él fue quien se llevó la peor parte. Según manifestó a los policías, iba por la calle caminando con un amigo, de regreso a su apartamento, cuando fueron abordados por tres individuos, que lo tiraron al suelo y le propinaron patadas y puñetazos. Él también señaló al senegalés como el más violento de los tres. Fue quien le quitó el reloj y trató de arrebatarle el bolso que llevaba, aunque no lo consiguió.

Justo después de esa escena fue cuando intervino la Policía Local, que arrestó a los cinco. Las dos víctimas fueron trasladadas al Hospital de Alta Resolución (CHARE) de Benalmádena, donde les curaron las heridas que presentaban y les extendieron un parte de lesiones que la Policía Nacional entregó en el juzgado junto con el atestado instruido.

Los tres mayores de edad detenidos pasaron a disposición del Juzgado de Instrucción número 5 de Torremolinos, que ordenó su puesta en libertad provisional, con obligación de comparecer cada 15 días, investigados por un presunto delito de robo con violencia.