David, el niño con autismo, es incluido en el campamento de verano de Torremolinos

Una imagen del pequeño David. /SUR
Una imagen del pequeño David. / SUR

El Patronato de Deportes rectifica su rechazo inicial y establece un protocolo de actuación para evitar que se repitan casos similares

MATÍAS STUBERMálaga

Una excursión al museo del Aeropuerto de Málaga. Una mañana de patinaje grupal y una tarde en la piscina. David, un niño malagueño de nueve años, ya es uno más en el campamento de verano que organiza el Patronato de Deportes de Torremolinos. Lo que no debería ser noticia sí lo es porque hace diez días su participación en este campamento se truncó a última hora. David es autista y esa condición le valió al Patronato de Deportes para rechazar su participación, aludiendo a la falta de monitores que pudieran atender sus necesidades específicas. La negativa le llegó a los padres de David unos días antes del inicio del campamento, cuando ya habían inscrito a su hijo correctamente y habían abonado las correspondientes tasas. Su condición fue especificada expresamente. No iba a ser un problema. Menos, cuando el pequeño ya había participado en el mismo campamento en años anteriores. Por ello, la notificación con la que el Patronato le comunicó a los padres la negativa a incluir a David les pilló de sorpresa. Esta vez, decidieron no quedarse de brazos cruzados. Ana de Bedoya, la madre, explica a este periódico que estas situaciones son más comunes de lo que se pudiera pensar: «Al final, das por hecho que tu hijo va a tener impedimentos toda su vida. Te acostumbras a buscar soluciones alternativas y no le das importancia, hasta que a veces piensas: él tiene el mismo derecho que los demás». Es lo que llevó a los padres a denunciar al Patronato ante la Junta de Andalucía y acudir a los medios, al entender que era un caso flagrante de discriminación.

Este lunes llegó la rectificación por parte del Ayuntamiento de Torremolinos. El nuevo concejal de Deportes, José Manuel Piña, se reunió con los padres del pequeño David para abordar esta situación incómoda y buscar soluciones. El resultado fue un encuentro fructífero que ha desembocado en que el Ayuntamiento de Torremolinos haya establecido un protocolo de actuación para estos casos: una entrevista previa con los padres para determinar cuáles son las necesidades específicas que presenta cada niño y dotar a los campamentos de un monitor que las pueda atender. Un protocolo con vocación de permanencia que se extenderá a los campamentos de Semana Santa y Navidades que realiza el Patronato.

«Lo que hemos planteado es lo que veníamos haciendo de forma informal. Una actuación que consiste en hacer una cita previa con los padres y el niño, y hacer una valoración» señala Piña. Para ello, el Patronato trabajará de forma conjunta con la Asociación Capaz. Se trata de una organización establecida en Torremolinos que trabaja con personas que tienen necesidades especiales y en favor de la inclusión de personas con autismo.

Una solución que satisface a los padres, que valoran de forma positiva la actuación del nuevo concejal de Deportes. «Han reaccionado muy bien», manifiesta De Bedoya, y matiza que la situación incómoda se generó antes de la llegada de Piña a la concejalía. «David ahora ha entrado a mitad del campamento, por lo que le queda una semana. Es un niño que se adapta muy bien a los cambios», resume la madre. El programa prevé todavía visitas al parque de cocodrilos y al parque acuático.

Aprendizaje

De Bedoya sintetiza la importancia que tienen este tipo de actividades con otros niños para su hijo. Suponen una dosis de socialización para alguien que está acostumbrado a estar siempre con los padres: «Estar en contacto con otros niños le ayuda a David a ser más autónomo. En su entorno familiar no tiene niños y está más relacionado con adultos. Niños como David suelen aprender por imitación, por ello le viene muy bien estar en contacto con otros». El empeño de los padres en que sea tratado por igual, le deja ahora por delante una semana de máxima diversión.