El Ayuntamiento adjudica las obras para reparar la cubierta de la Casa de María Barrabino

Representantes municipales y herederos de Barrabino, frente a la vivienda. /SUR
Representantes municipales y herederos de Barrabino, frente a la vivienda. / SUR

Los trabajos tendrán un coste de 137.735 euros y se prolongarán durante dos meses y medio, 45 días menos del plazo estimado inicialmente

Alberto Gómez
ALBERTO GÓMEZ

La reparación de la Casa de María Barrabino, un edificio del siglo XIX situado en pleno centro de Torremolinos, continúa en marcha. El Ayuntamiento ha adjudicado las obras de reparación del inmueble, cuya ejecución tendrá un coste de 137.735 euros y se prolongará durante dos meses y medio, cifra que supone una reducción de 45 días sobre el plazo estimado inicialmente. La actuación resulta prioritaria para frenar el deterioro de este emblemático edificio y garantizar la seguridad de la estructura y el cierre total del inmueble, que el Gobierno local prevé integrar en la recién peatonalizada plaza Costa del Sol.

La actuación municipal tiene como objetivo restaurar la cubierta original del edificio, que los técnicos intentan no sustituir al ser una pieza original con valor patrimonial, además de poseer características ornamentales para su conservación. Las obras repararán y sustituirán los elementos más degradados y conservarán todos aquellos que puedan mantenerse, sin desmontar la armadura existente, a excepción de aquellas piezas que requieran su sustitución, según señala el informe técnico que dio pie al concurso de estas obras.

El documento especifica que «las cubiertas presentan en la actualidad graves problemas de conservación, con filtraciones que han podrido algunos componentes de madera del interior y los encuentros con los muros en los que apoya una de las cerchas». Como actuación preliminar a la rehabilitación de la cubierta se ha procedido a protegerla «mediante un entramado de plásticos y a la retirada de las tejas que se están apilando en el interior del edificio para su posterior recuperación».

Construida en torno a 1862, la Casa de María Barrabino cuenta con valores artísticos, etnológicos e históricos y refleja los gustos de la burguesía decimonónica malagueña, además de estar ligada a los inicios de Torremolinos como localidad destinada a albergar turismo residencial, actividad que más tarde sentaría las bases del desarrollo de su economía. Se trata de una de las pocas casas de la época que aún conservan en gran parte su decoración y estructura originales, deterioradas por el paso del tiempo y la desmemoria, pero igualmente representativas del patrimonio del siglo XIX, como subraya el informe arquitectónico.

Adquirida por el Ayuntamiento en 2017, el inmueble quedó deshabitado en 1997 tras la muerte de su última inquilina. El empeoramiento de sus dependencias y de la cubierta ha provocado un estado casi ruinoso. Los problemas que arrastraba la fachada han propiciado que el agua se filtre poniendo en peligro tanto las techumbres como los frescos que las decoran y sus paredes. El Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) califica este edificio con nivel de protección arquitectónica, en base a su valor arquitectónico y su correcta disposición en la trama de la ciudad.