Torremolinos retoma el proyecto para sanear la Cañada de los Cardos

Los vecinos carecen de aceras y alcantarillado. /Alberto Gómez
Los vecinos carecen de aceras y alcantarillado. / Alberto Gómez

Tras tres años de inacción, el PSOE consensúa con los vecinos un plan para la zona, donde viven cerca de 200 familias sin infraestructuras básicas

Alberto Gómez
ALBERTO GÓMEZ

La Cañada de los Cardos, a la entrada de Torremolinos, sigue siendo pasto de incumplimientos electorales. El Ayuntamiento ha retomado en las últimas semanas el proyecto de saneamiento y urbanización de esta zona residencial, que carece de aceras y red de alcantarillado. A escasos meses de las elecciones municipales, el alcalde, José Ortiz, se ha reunido con varios vecinos para presentarles un plan de actuación con el objetivo de consensuar los detalles. La primera estimación eleva el coste de las obras a unos 4,5 millones de euros, aunque no hay una partida destinada a este proyecto en el presupuesto, prorrogado desde 2017. La primera teniente de alcalde y concejala de Economía, Maribel Tocón, alega que la intención del Consistorio pasa por dividir los trabajos en varias fases y sufragarlos mediante fondos propios y subvenciones.

El proyecto prevé ordenar la circulación de las calles e instalar infraestructuras de saneamiento, pavimento, alumbrado, aceras y bordillos. Tocón ya se reunió en verano con la asociación de vecinos de la Cañada para agilizar la dotación de servicios de gas y telecomunicaciones en colaboración con Aguas de Torremolinos, Gas Natural y Avatel. Sin red de alcantarillado que traslade las aguas fecales y pluviales, los vecinos reclaman desde hace lustros el saneamiento de este enclave, situado a escasos minutos del centro de Torremolinos. Las primeras casas de la zona comenzaron a ser construidas en los años cincuenta sin ordenamiento urbanístico ni licencia, una situación que ya han regulado cerca de doscientas familias de residentes que, pese a pagar sus impuestos como el resto de vecinos, carecen de varios de los servicios básicos.

Los vecinos reclaman desde hace lustros el saneamiento de este enclave

Cada casa dispone de pozos ciegos, excavaciones que reciben la descarga de aguas fecales y cuya construcción comenzó a limitarse el siglo pasado, o de fosas sépticas. A la situación de insalubridad de la zona se suman los problemas de seguridad por la falta de acerado en la mayor parte de tramos, las continuas irregularidades de la carretera y la maraña de cables que corona, a pocos metros del suelo, un paisaje más propio de la posguerra. En junio, el Ayuntamiento anunció que destinaría un fondo de 230.000 euros que le pertenece del reparto de la Mancomunidad de Municipios de la Costa del Sol Occidental a financiar parte de las obras de saneamiento de la Cañada, donde cerca de 200 familias viven ni infraestructuras primarias.

Roces políticos

El anuncio municipal tuvo lugar después de que la presidenta de la Mancomunidad y candidata del PP a la Alcaldía, Margarita del Cid, asegurase sentirse «feliz porque ya hay presupuesto inicial para el arreglo de la Cañada de los Cardos». El Consistorio respondió con un comunicado en el que matizaba que no se trata «de un gasto extraordinario que realiza la Mancomunidad, sino de la partida que corresponde a Torremolinos como municipio mancomunado».

Se trataba del enésimo roce entre PSOE y PP por el estado de esta zona. El anterior Gobierno del PP, presidido por Pedro Fernández Montes, nunca atendió las demandas vecinales al considerar que la urbanización era el resultado de una serie de irregularidades urbanísticas. Paradójicamente, el Ayuntamiento seguía otorgando licencias de obras para nuevas construcciones. El PSOE, por entonces en la oposición, aprovechó la coyuntura para iniciar una intensa campaña que incluyó enmiendas presupuestarias y compromisos electorales. Desde su llegada a la Alcaldía, sin embargo, los socialistas tampoco han puesto en marcha ninguna actuación para mejorar las condiciones de vida de los residentes.

Los residentes llegaron a organizarse bajo el paraguas de una asociación, pero sus solicitudes siempre han caído en saco roto. El PSOE, que en campaña lanzó hojas informativas en las que cifraba en 395.618 euros el coste del saneamiento de la Cañada y El Pinar, tachaba durante su etapa en la oposición de «injusticia social» la falta de servicios mínimos en estos barrios. Ortiz llegó a afirmar que «un Gobierno municipal responsable no debe permitir que vecinos que pagan sus impuestos no reciban saneamiento en pleno siglo XXI». Intu, la promotora del centro comercial y de ocio proyecto al norte del Palacio de Congresos, a escasos metros de La Cañada, se comprometió a invertir 300.000 euros en la zona, pero su proyecto sigue a la espera del desbloqueo definitivo del PGOU, ya en su recta final tras su aprobación por parte del pleno.