Torremolinos aprueba un protocolo para prevenir y denunciar el acoso entre los empleados municipales

Torremolinos aprueba un protocolo para prevenir y denunciar el acoso entre los empleados municipales

El Ayuntamiento crea una comisión que deberá resolver los expedientes abiertos en un plazo máximo de 30 días

Alberto Gómez
ALBERTO GÓMEZ

El Ayuntamiento de Torremolinos aprobó en su última junta de gobierno, por unanimidad, un protocolo para evitar el acoso laboral entre los empleados municipales. La iniciativa, insólita en el Consistorio, consiste en la implantación de las medidas necesarias que prevengan y eliminen este tipo de situaciones. El protocolo determinará las actuaciones necesarias para la investigación, persecución y sanción de las conductas de acoso en caso de que se produzca y facilitará a los trabajadores públicos las herramientas adecuadas para presentar quejas. El acuerdo define el marco de actuación en relación a los casos de acoso psicológico, moral, sexual o por razón de sexo y discriminatorio con la finalidad de evitar estas conductas.

El protocolo incluye la creación de una comisión formada por dos funcionarios del Área de Recursos Humanos, la secretaria del Ayuntamiento u otro funcionario en quien delegue y un representante de Prevención. La comisión tendrá un plazo máximo de 30 días para resolver motivadamente los expedientes abiertos. En cuanto a las fases de actuación, el procedimiento se iniciará cuando se reciba una solicitud de intervención. Estarán legitimados para poner en marcha el procedimiento la persona afectada o su representante legal, los delegados de Prevención o cualquier trabajador que tenga conocimiento de una posible conducta de acoso en el entorno laboral, que podrán solicitar que se inicien de oficio las actuaciones descritas en este protocolo. La solicitud debe formularse en todo caso antes de que haya transcurrido un año desde que se tuvo conocimiento del caso.

El Ayuntamiento garantiza la más estricta confidencialidad para respetar el derecho a la intimidad de todas las personas implicadas. Tras la fase de valoración inicial, comenzarán las actuaciones complementarias, consistentes en la petición de informes o de las entrevistas y comparecencias que resulten convenientes. Para garantizar la protección de las personas implicadas en el proceso se posibilitará tanto a quien denuncia como a quien sea denunciado, si lo desean, el cambio en el puesto de trabajo siempre que sea posible, hasta que se adopte una decisión al respecto.

En la fase de resolución se determinará si existen indicios claros de acoso laboral y se adoptarán las medidas oportunas, entre otros objetivos para impedir que se prolongue la situación denunciada, que se trasladará a los órganos policiales y judiciales competentes. La información será reservada en todo momento, según explican fuentes municipales, y se instará la apertura de un expediente disciplinario de acuerdo con lo previsto en el artículo 98 del Estatuto Básico del Empleado Público.

El protocolo se difundirá de forma íntegra a través de la Intranet del Ayuntamiento y del correo electrónico. También se fomentarán charlas, jornadas y formación a través de los planes de formación continua para que los empleados municipales conozcan el funcionamiento de esta iniciativa.