Salud confirma el origen vírico del brote de gastroenteritis en un hotel de Torremolinos

Al menos 60 turistas tuvieron que ser atendidos por el brote de gastroenteritis. /SUR
Al menos 60 turistas tuvieron que ser atendidos por el brote de gastroenteritis. / SUR

Los epidemiólogos investigan la piscina, el agua, la ventilación, los comedores y las cocinas del establecimiento sin detectar anomalías

Alberto Gómez
ALBERTO GÓMEZTorremolinos

La Delegación de Salud de la Junta de Andalucía confirmó ayer que el origen del brote de gastroenteritis detectado en el Hotel MarConfort de Torremolinos, con al menos 60 afectados, es vírico. Los técnicos de Salud han verificado, tras la toma de muestras a los turistas que padecen los síntomas, entre ellos vómitos, diarrea, fiebre y dolores abdominales, que no se trata de una intoxicación alimentaria. Además de inspeccionar las cocinas y los comedores, los epidemiólogos también han realizado estudios en la piscina y en el sistema de ventilación de este hotel, sin haber identificado ningún factor relacionado con estos casos.

La investigación ambiental, para la que se han tomado muestras del agua suministrada al hotel, también ha arrojado un resultado negativo. Salud corrobora así la principal hipótesis de los técnicos del Distrito Sanitario Costa del Sol, que sospechaban que se trababa de un problema vírico. Desde la Junta insisten en que el mal estado del Hospital Marítimo y sus arquetas abiertas, por donde pasa agua sucia que desprende malos olores, tampoco tienen nada que ver con este brote, que ha mantenido a decenas de turistas en sus habitaciones y en hospitales desde el 20 de julio con síntomas leves. Todos ellos han evolucionado favorablemente desde entonces.

Los 60 afectados, en su mayoría españoles, ya han anunciado que solicitarán indemnizaciones

Tras detectar los primeros casos, el hotel denunció ante el Ayuntamiento de Torremolinos y el Servicio de Protección a la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil que las aguas fecales del Marítimo podrían ser el origen de estos problemas. El establecimiento, perteneciente al grupo Sandos, ya había solicitado por escrito el cierre de las arquetas hace dos años por suponer un foco de insalubridad y un riesgo para la salud, según consta en documentación a la que este periódico ha tenido acceso. Salud siempre ha descartado cualquier posible relación entre las aguas del Hospital Marítimo, que no conectan con el suministro del hotel, y el brote de gastroenteritis.

Los afectados, en su mayoría españoles, ya han anunciado que solicitarán indemnizaciones. La dirección del hotel, que opera con régimen de todo incluido, les recomendó permanecer en sus habitaciones para evitar posibles contagios a otros clientes. Ahora aseguran que estudiarán cada caso para realizar las devoluciones pertinentes, siempre que se presenten los informes médicos necesarios. Desde MarConfort siguen sin confirmar cuántos clientes han padecido gastroenteritis, pero afirman que el porcentaje «resulta mínimo en comparación con la población total del hotel», que cuenta con unas 600 plazas.

Suministro municipal

El Ayuntamiento tuvo conocimiento de los primeros casos de gastroenteritis el 26 de julio a través de Protección Civil, que había atendido a varias personas con vómitos y mareos. Desde el Gobierno local aseguran que el suministro municipal de agua que llega al hotel «ha superado todas las inspecciones» e inciden en que las aguas sucias que pasan por las arquetas, sin cerrar pese a las reivindicaciones vecinales y empresariales, «en ningún momento se cruzan» con las del establecimiento.

El hotel activó su propio protocolo nada más conocer los primeros casos y siguió las recomendaciones de los epidemiólogos en materia higiénico-sanitario. La dirección ya ha recibido la comunicación de Salud explicando que el origen del brote era vírico y no tenía nada que ver con las arquetas del Marítimo.

El establecimiento ha sido objeto de crítica por parte de los afectados, que denuncian haber pasado «las peores vacaciones» de sus vidas. «Hemos pasado tres días y de nueve personas que éramos, seis hemos estado malos con gastroenteritis, incluso con goteros», lamentaba una clienta. Otro visitante explicaba que la experiencia «fue pésima» por los problemas físicos: «Estuve dos días encerrado en la habitación con mi familia a base de yogures y bebidas isotónicas».

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