El portavoz de Cs formaliza su salida del Ayuntamiento y deja a su grupo con dos ediles

Alberto Gómez
ALBERTO GÓMEZ

Un pleno extraordinario celebrado ayer formalizó la renuncia del hasta ahora portavoz de Ciudadanos en Torremolinos, Antonio Linde, que entregó su acta por sorpresa el 30 de noviembre. La decisión del ya exconcejal deja a su grupo municipal con dos ediles, Ángeles Vergara e Ignacio Rivas, a falta de que tome posesión el nuevo representante de la formación naranja. La previsible renuncia de la número cinco de la lista, a quien correspondería sustituir a Linde, provocará que sea concejal el número seis, Benjamín Montero, según ha podido saber este periódico, aunque aún no se sabe la fecha del nombramiento, que podría coincidir con el próximo pleno ordinario. Ahora la Junta Electoral debe comunicar la situación a los siguientes candidatos de Ciudadanos, hasta que uno acepte el acta. Montero se dio de baja como afiliado de la formación naranja pero aceptará el acta, según las fuentes consultadas, y formará parte de este grupo municipal.

Linde dejó su acta mediante un documento escrito a mano que presentó minutos antes de que cerrase el Consistorio, una situación que disparó los rumores sobre los verdaderos motivos de su decisión, aunque alega que se debe a incompatibilidades con su jubilación. Concurrió a las elecciones municipales de 2015 como número tres, pero ascendió hasta la portavocía hace un año, después de que Ángeles Vergara, con quien apenas se habla, cediera ante las tensiones internas y dimitiese como portavoz, aunque no como edil. Meses antes, Juan Machío, exnúmero dos, había sido expulsado de la formación naranja por facilitar el currículum de un familiar para un trabajo en una empresa municipal. La expulsión de Machío, que mantuvo su acta y pasó al grupo no adscrito, menguó la representación de Ciudadanos en Torremolinos hasta los tres concejales, uno menos de los que había obtenido en los comicios locales.