El portavoz de Ciudadanos deja su acta por sorpresa y abre una nueva crisis en Torremolinos

Linde, en una imagen de archivo. /Alberto Gómez
Linde, en una imagen de archivo. / Alberto Gómez

Antonio Linde presenta su dimisión alegando incompatibilidades con su jubilación y deja al partido más debilitado que nunca en Torremolinos

Alberto Gómez
ALBERTO GÓMEZ

Inesperado giro de guión en el Ayuntamiento de Torremolinos. El portavoz de Ciudadanos, Antonio Linde, renunció ayer a su acta de concejal. Lo hizo mediante un documento escrito a mano que presentó minutos antes de que cerrase el Consistorio, una situación que ha disparado los rumores sobre los verdaderos motivos de su decisión. Linde, que concurrió a las elecciones municipales de 2015 como número tres, ascendió hasta la portavocía hace un año, después de que Ángeles Vergara, con quien apenas se habla, cediera ante las tensiones internas y dimitiese como portavoz, aunque no como edil. Meses antes, Juan Machío, exnúmero dos, había sido expulsado de la formación naranja por facilitar el currículum de un familiar para un trabajo en una empresa municipal.

La expulsión de Machío, que mantuvo su acta y pasó al grupo no adscrito, menguó la representación de Ciudadanos en Torremolinos hasta los tres concejales, uno menos de los que había obtenido en los comicios locales. Linde e Ignacio Rivas iniciaron entonces una guerra interna contra Vergara, que finalmente renunció a la portavocía «por motivos personales». La crisis dejó un reguero de acusaciones cruzadas y escritos a la dirección de Ciudadanos. Paradójicamente, la dimisión de Linde se produce en el momento de mayor calma para su grupo esta legislatura.

Linde accedió a la portavocía tras una guerra interna con Ángeles Vergara

El ya exconcejal naranja alega que su decisión está motivada «por el cansancio acumulado» durante estos años. Licenciado en Filosofía y Ciencias de la Educación por la Universidad de Granada, Linde es funcionario de carrera y doctor en Filosofía por la Universidad de Málaga, aunque obtuvo la jubilación hace algunas semanas. Ciudadanos achaca la renuncia a las trabas administrativas y las posibles incompatibilidades derivadas de su cargo una vez jubilado, aunque lo cierto es que la decisión cogió por sorpresa al partido y ha levantado ampollas por lo inoportuno del momento, apenas unas horas antes de las elecciones andaluzas.

Fuentes consultadas por este periódico sostienen que Linde deja su acta tras saber que la formación naranja no cuenta con él en la hoja de ruta trazada para las elecciones municipales del próximo año. Este punto ha sido desmentido por Ciudadanos, que alega que las listas aún están abiertas y que el partido permanece volcado en los comicios autonómicos que se celebrarán mañana, y por el propio Linde, que asegura sentirse «valorado» por la dirección naranja. El registro de la renuncia, sin embargo, resulta más propio de un arrebato que de una decisión sosegada. Fue escrita apresuradamente, según se desprende de la caligrafía, y presentada en el Ayuntamiento en torno a las 14.50 horas, minutos antes de su cierre, sin que casi nadie en Ciudadanos lo supiera.

Linde se había reunido esta semana con el alcalde, José Ortiz, para abordar un posible cambio de dedicación (los concejales pueden tener dedicación exclusiva, parcial o no tenerla) compatible con su jubilación. También había participado en varios actos del partido en los últimos días, de modo que nada hacía presagiar su renuncia, que abre una nueva crisis en el grupo municipal. Ciudadanos deberá decidir ahora quién ocupa la portavocía.

Crítico con el PSOE

Linde se ha mostrado muy crítico con la gestión del PSOE, que gobierna en minoría, aunque la formación naranja permitió en 2015 la investidura de Ortiz al considerar que Torremolinos necesitaba un cambio de gobierno tras veinte años de mandato del PP de Pedro Fernández Montes. Al haber entregado su acta, ésta le corresponde ahora a la número cinco de la lista naranja, María Belén García, aunque aún debe tomar posesión. En caso de que se negase, accedería a la corporación Benjamín Montero, número seis. La baja se produce apenas seis meses antes de las elecciones municipales y deja al grupo naranja más debilitado que nunca esta legislatura. Linde había sido hasta ahora uno de los mayores azotes de Ortiz, con quien ha llegado a tener varios encontronazos personales en el pleno.

Ciudadanos incide en que la decisión de Linde se debe únicamente «a cuestiones administrativas referentes a incompatibilidades entre su situación laboral actual y su retiro profesional como docente».

 

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