La policía cree que el conductor de VTC detenido por fingir un rapto gastó casi 1.800 euros en una noche de sexo y drogas

La policía cree que el conductor de VTC detenido por fingir un rapto gastó casi 1.800 euros en una noche de sexo y drogas

Los investigadores calculan que vendió una moto por unos 1.050 euros para financiar la orgía, a los que habría que sumar otros 100 de la recaudación de la jornada laboral más 600 euros que llevaba en el bolsillo

Juan Cano
JUAN CANOMálaga

Alrededor de 1.800 euros. Es lo que pudo costarle -calcula la Policía Nacional- la noche de sexo y drogas al conductor de VTC detenido por fingir su secuestro para ocultar que se había gastado dicha suma en una orgía en un club de alterne de la Costa.

Los agentes creen que el conductor, que pasó de víctima a detenido en unas horas, pudo gastar unos 1.050 euros obtenidos en la venta de la motocicleta -según sus propias manifestaciones y las del taxista que lo llevó-, otros 600 euros que él llevaba en el bolsillo más 100 euros de la recaudación del VTC con el que trabajaba.

Pero para llegar a esa conclusión, antes hubo que desmontar su historia. La comisaría de Fuengirola inició una investigación que denominó 'operación Camerita' y que, a tenor de los delitos referidos, recayó en los agentes de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV).

Como siempre, salvo en los casos más evidentes, las pesquisas arrancaron dando credibilidad al denunciante, un chófer profesional que aseguraba haber sufrido un atraco y el posterior secuestro por parte de un cliente, al que los agentes no tardaron en identificar.

El conductor de VTC declaró que el individuo, tras robarle el dinero de la recaudación a punta de navaja, lo llevó a una casa de citas del municipio, donde lo había retenido contra su voluntad y le había obligado a consumir drogas. Y también a mantener sexo con dos chicas.

La supuesta víctima manifestó que, cuando el sujeto se gastó todo en prostitutas, le obligó a desplazarse en un taxi al domicilio de un amigo para venderle una moto -todo ello bajo coacciones- y que le diera el dinero obtenido para seguir con la orgía en el club de alterne.

Pero la rocambolesca historia no terminaba ahí. Según el denunciante, al terminar la noche, el individuo lo conminó a subirse en un taxi que trasladó a ambos al garaje del primero, donde lo introdujo en un trastero bajo amenazas y lo dejó encerrado durante horas .

Apoyándose en la denuncia, los policías nacionales arrestaron al sospechoso del atraco y el secuestro al conductor de VTC. Pero la investigación continuó. Los agentes siguieron haciendo gestiones y se entrevistaron con las trabajadoras del club y el taxista que los llevó, que ofrecieron una versión bien distinta de aquella noche.

Los testigos coincidieron en que la supuesta víctima no estuvo retenida en ningún momento y entregó el dinero de la venta de la motocicleta voluntariamente al hombre que, según decía, lo tenía secuestrado. Y que todo ello obedecía a un trato que habían realizado anteriormente, lo que desvirtuaba la denuncia inicial.

Finalmente, los investigadores terminaron por detener al conductor por supuesta simulación de delito. Según las pesquisas policiales, todo surgió de una noche en la que ambos, que además se conocían previamente, habrían decidido ir juntos a un club de alterne.

Allí -siempre según la investigación- habrían mantenido relaciones sexuales con varias mujeres del club. Tras la noche de juerga, en la que el conductor se gastó la recaudación de la empresa para la que trabaja y el de la venta de la moto, supuestamente decidió denunciar a su acompañante para justificar el dinero escamoteado y las horas de ausencia en casa.