Litosa logra el aval del Ayuntamiento para pagar el sellado del vertedero

El aval se ha conseguido con un amplio apoyo del pleno municipal. /A.G.
El aval se ha conseguido con un amplio apoyo del pleno municipal. / A.G.

Se ha solicitado un fraccionamiento de cinco años que garantice las cantidades que se tendrán que aportar en cada una de las cuotas

Iván Gelibter
IVÁN GELIBTER

La empresa de limpieza de Torremolinos, Litosa, ha logrado finalmente el aval del Ayuntamiento para hacer frente al pago del 20 por ciento (1,6 millones de euros) del total de los 8 millones que va a costar el sellado del antiguo vertedero; después de que la propuesta saliera adelante en el último pleno del año. Según fuentes municipales consultadas, para asumir esa cantidad se ha solicitado un fraccionamiento de cinco años; y en la moción que se aprobó se garantiza las cantidades que Litosa tendrá que aportar en cada una de las cuotas en concepto de participación de los tributos de la comunidad, dando respuesta así a la petición formulada por el consejo de administración de esta empresa municipal.

Se trata de unos los últimos pasos de la iniciativa cuya tramitación responde a la exigencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, que a comienzos de año señaló este vertedero como uno de los 61 basureros descontrolados que todavía existen en España. La Comisión Europea denunció en 2015 que estas instalaciones suponen un riesgo para el agua, el aire, el suelo, la fauna y la flora. Una resolución del tribunal con sede en Luxemburgo confirmó que, aunque inactivo, el vertedero de Torremolinos incumple con la legislación comunitaria.

Tal como ha venido contando SUR en estos últimos meses, el caso se remonta varias décadas atrás. La Junta de Andalucía llegó a instar al Consistorio a sellar este espacio mediante varios requerimientos. El Gobierno autonómico abrió en 2006 un expediente sancionador tras constatar que el basurero no contaba con autorización administrativa, carecía de estudio de impacto medioambiental y entrañaba un riesgo de contaminación para los acuíferos del subsuelo de la sierra, de donde se abastecen varios municipios. El Ayuntamiento, por entonces presidido por Pedro Fernández Montes (PP), defendió la legalidad del vertedero y presentó un recurso ante el expediente argumentando que todo respondía a «una persecución política» por parte del PSOE.

Crimen medioambiental

El enfrentamiento administrativo dio lugar a un largo litigio que finalizó en 2010, cuando el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 1 de Málaga ordenó el cierre del vertedero. Aunque permanece inactivo desde entonces, el Ayuntamiento nunca ha procedido hasta ahora a su limpieza integral y sellado, como solicita la Unión Europea.

El pasado mes de noviembre, la primera teniente de alcalde, Maribel Tocón (PSOE), consideró que el proyecto ahora tramitado y finalmente aprobado por el pleno municipal supone «el comienzo del fin de un crimen medioambiental». El gobierno local plantea la regeneración de la zona como parque periurbano con el objetivo «de convertir un área degradada de la sierra en un activo ambiental». Ciudadanos y Costa del Sol Sí Puede también respaldan el proyecto, que ha terminado por tramitarse con más de seis años de retraso.

En 1988 se sellaron todos los vertederos incontrolados de la provincia salvo el del Torremolinos, como denunció la Unión Europea. Esta instalación mantuvo su actividad hasta que tuvo que cerrar por imperativo judicial más dos décadas después. Los retrasos en el sellado conllevan la pérdida de las subvenciones que correspondían por la clausura de estos espacios ilegales. Finalmente, la obra necesaria para el sellado tendrá un coste de ocho millones de euros.