José Ortiz sí puede

José Ortiz, durante un pleno./SUR
José Ortiz, durante un pleno. / SUR

El alcalde de Torremolinos, del PSOE, tiene la llave para salvar a los tres concejales del partido instrumental de Podemos de su expulsión al grupo no adscrito

Alberto Gómez
ALBERTO GÓMEZ

El futuro de los tres concejales de Costa del Sol Sí Puede (CSSP) en Torremolinos está en manos del alcalde, José Ortiz. El primer edil socialista tiene la llave para salvar a José Piña, Josefina Serdio y Rafael Herrero de su trasvase forzoso al grupo no adscrito. CSSP fue creado como un partido instrumental de Podemos para concurrir a las elecciones municipales de 2015 en seis localidades de la provincia, pero la guerra interna declarada por el secretario general de esta formación, Francisco Martínez Ávila, concejal en Mijas, podría derivar en la destitución de estos tres ediles como miembros de la formación. Martínez Ávila trata de expulsar a sus concejales en Marbella, Estepona, Benalmádena y Torremolinos por la confluencia que preparan entre Podemos e Izquierda Unida para los comicios locales de 2019. La secretaria municipal de Torremolinos, sin embargo, ha detectado que la documentación presentada por el edil mijeño no demuestra que la solicitud de expulsión haya sido tramitada por los órganos competentes. El pleno decidirá la próxima semana, por tanto, el futuro de los tres concejales de CSSP.

El Partido Popular, con sed de venganza tras la intentona de IU, CSSP y PSOE de retirar a Margarita del Cid de la Mancomunidad de Municipios de la Costa del Sol Occidental, entidad que preside, votó en contra del informe de la secretaria municipal durante la comisión informativa celebrada ayer. Con la anunciada abstención de Ciudadanos, el voto de los socialistas, que gobiernan en minoría, sería clave para decantar la balanza. El PSOE ya ha mostrado su intención de respaldar el criterio jurídico de la funcionaria y rechazar la petición de Martínez Ávila, pero incluso si el concejal no adscrito, Juan Machío, cuya posición resulta una incógnita por su conocida facilidad para cambiar de decisión en el último momento, votase a favor de aceptar la solicitud de expulsión, el pleno quedaría dividido en dos bloques idénticos: once votos en contra y once a favor. En ese caso, el alcalde resolvería la situación con su voto de calidad.

Ese voto de calidad, que permite a los regidores deshacer empates, sirvió precisamente para que el pleno acordase la destitución de Del Cid como miembro de la Mancomunidad, una encerrona que la candidata del PP a la Alcaldía nunca ha perdonado a Ortiz, con quien ya ni siquiera se dirige la palabra pese a la sintonía que mostraron a comienzos de legislatura, acercamiento que beneficiaba a ambos al potenciar su imagen institucional por encima de intereses partidistas. Aquel acuerdo plenario fue trasladado a los tribunales por Del Cid, que consiguió que un juez anulase la urgencia con que su destitución fue presentada por segunda vez tras un cambio en el sentido del voto de Machío. Ahora el PP podría servirse la venganza, aunque en plato templado y a medias; la expulsión sólo afectaría a los tres concejales de CSSP, que perderían sus derechos como ediles de grupo, algo que incluye la mayor parte de las retribuciones que reciben del Ayuntamiento para gastos de funcionamiento.

Antecedentes

En el caso de Marbella, fue la propia alcaldesa, Ángeles Muñoz (PP), quien, en función de un informe jurídico similar al de Torremolinos, propuso al pleno denegar la petición de Martínez Ávila por no ajustarse a la ley. La corporación tumbó la petición en noviembre, con el PP votando a favor de desestimar la solicitud de expulsión de la concejala de CSSP en esta localidad. En Torremolinos, sin embargo, los populares han adoptado la posición opuesta.

Algo parecido ocurre en Benalmádena, donde el alcalde, Víctor Navas (PSOE), ha propuesto al pleno denegar la petición del concejal mijeño. En este caso, el informe técnico revela que el Ayuntamiento no ha recibido la documentación solicitada «hasta en dos ocasiones», concluyendo que la solicitud de expulsión de los dos concejales de CSSP en Benalmádena muestra múltiples «carencias». En la comisión previa, el PP se ha abstenido.

A falta de saber si el PP de Torremolinos cambiará el sentido de su voto en el pleno tras conocer el pronunciamiento de sus compañeros de partido en Marbella y Benalmádena, parece que el PSOE de Ortiz tiene la llave para salvar a los ediles de CSSP. Y la usará.