Herido de bala en una pierna un joven de origen magrebí en Benalmádena

El tiroteo se originó en Benalmádena. /SUR
El tiroteo se originó en Benalmádena. / SUR

La Policía Nacional investiga si el objetivo del ataque era avisar a la víctima, hipótesis que encajaría por el modus operandi del asalto

FERNANDO TORRES y JUAN CANOMálaga

Un joven de entre 25 y 30 años y origen magrebí ha resultado herido por impacto de bala en Benalmádena. Durante el tiroteo sólo se efectuó un único disparo, que alcanzó en una pierna a la víctima, que fue trasladada al Hospital Clínico de la capital donde se recupera de la herida sin que se tema por su vida –según fuentes hospitalarias. El ataque se produjo mientras que el joven se bajaba de su vehículo en una calle de la localidad, próxima al Arroyo de la Miel, durante la madrugada del sábado al domingo, en torno a la una de la madrugada.

La Policía Nacional se ha hecho cargo de la investigación aunque de momento, al cierre de esta edición, no se han producido detenciones. Los agentes han inspeccionado la zona en busca de algún indicio que arroje más luz a la investigación, más allá del testimonio del tiroteado. La sala de emergencias 112 recibió el aviso a las 00.35 horas. Un testigo alertaba de que había un hombre herido de lo que parecía ser un disparo, por lo que tras avisar a los efectivos sanitarios también se notificó a los agentes del Cuerpo Nacional de Policía y a la Policía Local, que se desplazaron hasta la zona.

Por el modo en el que se efectuó el disparo y la zona del cuerpo a la que apuntaron, la principal hipótesis que barajan los investigadores es que el ataque se trate de un aviso o una acción disuasoria. Esta teoría, además de por el modus operandi, encaja también con el hecho de que solo se efectuase un disparo. Tampoco ha trascendido el tipo de arma que se empleó en el asalto.

La Fiscalía muestra su preocupación por el aumento de delitos organizados en la Costa

Este suceso se ha producido tan solo dos semanas después de que la Fiscalía Provincial de Málaga mostrase una «seria preocupación» tras analizar las cifras de 2018. El pasado año, el Ministerio Público abrió 95 diligencias previas por delitos de homicidio –tanto dolosos como por imprudencia– y asesinato, procedimientos que suponen un 44 por ciento más que los desarrollados el año anterior. Si se echa la vista más atrás en el tiempo, estas cifras representan un 61 por ciento de crecimiento con respecto a los datos de hace cuatro años.

Los homicidios dolosos, esos en los que el criminal pretende conseguir intencionadamente el resultado de muerte de la víctima, aumentaron de 52 casos en 2017 a 65 el año pasado. En cuanto a los asesinatos, crecieron un 40 por ciento –pasando de cinco a siete episodios–.

Por todo ello, la Fiscalía malagueña se muestra preocupada, atendiendo al incremento de los delitos contra la vida que se han producido en la Costa del Sol. El Ministerio Público los vincula a la creciente actividad delictiva de las organizaciones criminales. Desde esta administración se explica que la Costa malagueña constituye un lugar propicio para el asentamiento y refugio de personas vinculadas a este tipo de bandas, ya que se pueden beneficiar de aspectos como las buenas comunicaciones o la proximidad con Marruecos, donde se encuentran los principales productores de hachís.

La Fiscalía añade que en Málaga conviven varios tipos de delincuencia organizada, incluida la que opera en distintos países. Están especializadas en multitud de delitos como el narcotráfico o los robos y asaltos en viviendas, pero siempre tienen un mismo objetivo: el beneficio económico.

Es en este contexto en el que se genera un caldo de cultivo propicio para los ajustes de cuentas, que aumentan la tasa de delitos dolosos y asesinatos por encargo. La Fiscalía recuerda que estos casos no solo han crecido en número, sino también de forma cualitativa, ya que los criminales empiezan a emplear explosivos contra los miembros de las bandas rivales y sus bienes operativos, como vehículos o almacenes.