El futuro concejal de Cs de Torremolinos exige ir cuarto en la lista de 2019 para aceptar el acta

Montero concurrió a las municipales como número seis de Cs. /SUR
Montero concurrió a las municipales como número seis de Cs. / SUR

La formación naranja, que podría perder un escaño y quedarse con dos ediles de los cuatro obtenidos, pospone su respuesta hasta la próxima semana

Alberto Gómez
ALBERTO GÓMEZ

Ciudadanos sigue tratando de despejar su horizonte en Torremolinos. La formación naranja, que obtuvo cuatro concejales en 2015, ha visto mermada su representación esta legislatura hasta los dos ediles por la expulsión de su número dos, Juan Machío, que desde hace más de dos años forma parte del grupo no adscrito, y la reciente renuncia de su portavoz, Antonio Linde, por supuestas incompatibilidades con su jubilación. Ya sólo con Ángeles Vergara e Ignacio Rivas en su bancada, los de Albert Rivera intentan estos días mantener el escaño que Linde dejó el 30 de noviembre. La quinta candidata en la lista naranja, a quien correspondería tomar posesión del acta, ya ha anunciado que rechazará esta posibilidad. Tampoco el número seis, Benjamín Montero, tiene claro si aceptará ser concejal. En caso de hacerlo, tampoco ha decidido si se quedará en Ciudadanos o pasará al grupo no adscrito.

Montero dejó de pagar las cuotas de afiliado en 2016 por disconformidad con el rumbo que su partido había tomado en Torremolinos. Antes se había mostrado muy crítico con Vergara, por entonces portavoz naranja. Ahora, consciente de que de su decisión depende que Ciudadanos se quede con dos ediles o mantenga tres, Montero ha exigido formar parte de la candidatura con que la formación concurrirá a las elecciones locales de 2019. Según ha podido saber este periódico, el posible futuro edil habría solicitado ir de número cuatro. Así se lo comunicó el jueves a la secretaria provincial de Ciudadanos, Teresa Pardo, durante una reunión en la sede que el partido tiene en calle Cuarteles.

En este encuentro, al que también asistió el secretario de Organización del partido en Málaga, Vicente Sánchez, los representantes provinciales instaron a Montero a «ganarse» un puesto en la parte alta de la candidatura en lo que resta de legislatura, sin garantizarle nada y emplazándolo a una nueva reunión la próxima semana. Ciudadanos aún no ha respondido a la exigencia de Montero, que con esta condición trataría de evitar que se repitiese la situación producida en 2015, cuando acabó siendo relegado al número seis de la lista encabezada por Vergara pese a formar parte activa de la precampaña electoral.

La irrupción de la formación naranja en el Ayuntamiento de Torremolinos ha estado salpicada de polémicas. Apenas unos meses después de utilizar su condición de llave de gobierno para desalojar de la Alcaldía al histórico Pedro Fernández Montes (PP), relevado por José Ortiz (PSOE), el liderazgo inicial de Vergara encontró la oposición de Linde y Rivas, que iniciaron una guerra interna repleta de traiciones mutuas. Los números tres y cuatro de la formación naranja llegaron a enviar informes a la dirección provincial del partido contra su compañera de bancada, que el año pasado claudicó ante las presiones de su propio grupo municipal y dejó la portavocía para centrarse en reconquistar a la militancia, ya con la vista puesta en mayo de 2019.

Linde tomó entonces el testigo de Vergara como portavoz municipal, aunque hace dos semanas, por sorpresa, presentó un escrito en el Ayuntamiento para renunciar a su acta. Lo hizo en un papel escrito a mano y registrado de forma apresurada, horas antes de las elecciones andaluzas, una puesta en escena que disparó los rumores sobre los verdaderos motivos de su decisión, aunque tanto el partido como Linde inciden en que se trata de una cuestión de incompatibilidad entre su reciente jubilación y las retribuciones políticas pese a que los ayuntamientos permiten tener dedicación exclusiva, parcial o no tenerla.

Renuncia

La renuncia de Linde ha supuesto un inesperado revés para la formación naranja, que comenzaba a rearmarse para encarar los comicios de mayo. Aunque aún no hay un acuerdo cerrado, fuentes consultadas por este periódico apuntan que el partido ya tendría nuevo cabeza de lista y una hoja de ruta trazada en Torremolinos, uno de los municipios donde la Alcaldía estará más disputada. Montero aspira ahora a garantizarse un hueco en los planes naranjas, aunque falta saber si los de Albert Rivera están dispuestos a ceder ante su exigencia o si dan por perdido el tercer escaño ahora que apenas influirá en los escasos seis meses que quedan de legislatura.

En caso de que Montero tome posesión del acta pero no se quede en Ciudadanos, pasaría al grupo no adscrito, formado hasta ahora únicamente por Machío. El exconcejal naranja coquetea desde hace meses con Vox, otra puerta abierta para mantener el cargo en 2019.