La Fiscalía muestra «seria preocupación» por el aumento de asesinatos en la Costa del Sol

Agentes tras el crimen de un hombre al que mataron a tiros el día de la comunión de su hijo. :/Josele-Lanza -
Agentes tras el crimen de un hombre al que mataron a tiros el día de la comunión de su hijo. : / Josele-Lanza -

El Ministerio Público denuncia también el salto cualitativo de las organizaciones al registrarse los primeros casos de 'narcoterrorismo'

ALVARO FRÍAS y JUAN CANOMálaga

El crimen organizado dejó en 2018 un rastro sangriento sin precedentes en la Costa del Sol. Nadie permanece impasible ante esta situación. Ni los ciudadanos ni las instituciones, como la Fiscalía de Málaga que muestra «seria preocupación» por el incremento de los episodios violentos relacionados con ajustes de cuentas protagonizados entre bandas, como son los asesinatos por encargo.

Las cifras hablan por sí solas y en 2018 el Ministerio Público en Málaga abrió 95 diligencias previas por delitos de homicidio (dolosos y por imprudencia) y asesinato, un 44 por ciento más que respecto al mismo periodo del año anterior. El dato supone un crecimiento de estos episodios violentos de un 61 por ciento si se comparan con los de hace cuatro años.

Los homicidios dolosos, es decir en los que el criminal busca intencionadamente el resultado de muerte de la víctima, pasaron de 52 casos en 2017 a 65 el año pasado. En cuanto a los asesinatos, crecieron un 40 por ciento (pasando de cinco a siete episodios).

La Fiscalía malagueña muestra su preocupación por el incremento de los delitos contra la vida que se han producido en la Costa del Sol, los cuales vincula a la actividad delictiva de las organizaciones criminales. Al respecto, desde el Ministerio Público se explica que la Costa malagueña constituye un lugar idóneo para el asentamiento y refugio de personas vinculadas a este tipo de bandas, alegando aspectos como las buenas comunicaciones o la cercanía con Marruecos, donde se encuentran los principales productores de hachís.

Por ello, expone que en Málaga conviven diversas modalidades de delincuencia organizada, incluida la transnacional. Están especializadas en multitud de delitos como el narcotráfico o los robos y asaltos en viviendas, pero siempre tienen un mismo objetivo: el beneficio económico.

Ese es el nudo gordiano de la problemática. Desde la Fiscalía malagueña indican que estas organizaciones de criminales no escatiman en esfuerzos para, primero, evitar la acción de las autoridades sobre ellos y, segundo, poder disfrutar «sin sobresaltos» de los beneficios económicos obtenidos con los delitos que comenten.

Es entonces cuando se pueden cometer los ajustes de cuentas entre las diferentes organizaciones. De hecho, el Ministerio Público no solo muestra preocupación por el incremento de episodios violentos, como ajustes de cuentas o asesinatos por encargo, sino por el salto cualitativo que se ha registrado en el último año en las acciones de los criminales.

En concreto, se refiere al uso de explosivos para atentar contra las personas y bienes de miembros de organizaciones rivales. La Fiscalía destaca la «potencialidad lesiva» de estos medios e insiste en el peligro que supone el hecho de que se haya usado este material para los ajustes de cuentas entre bandas.

Habla del conocido como 'narcoterrorismo'. Se trataba de un hecho sin precedentes en la Costa del Sol hasta el pasado mes de septiembre, cuando Técnicos Especialistas en Desactivación de Explosivos (TEDAX) de la Policía Nacional tuvieron que detonar un artefacto explosivo localizado en la urbanización marbellí Alto de los Monteros, una zona residencial de chalés de lujo. La investigación se decantó muy pronto por la hipótesis de que la bomba tenía como finalidad un ajuste de cuentas relacionado con el crimen organizado.

Se trataba de uno de los episodios más preocupantes de la espiral violenta registrada en la Costa del Sol hasta que, solo un mes después, Málaga registró el primer caso, esta vez consumado, de 'narcoterrorismo'. Ocurrió el pasado 10 de octubre con la explosión de dos artefactos. El primero de ellos fue detonado en la urbanización Mirador de la Alquería, en Benahavís, donde a raíz de una explosión resultó incendiado un coche y la fachada de un chalé. Pocos minutos después, se produjo un fuego de grandes dimensiones como consecuencia de la deflagración de otra bomba en el polígono industrial de San Pedro Alcántara, donde resultaron afectadas al menos cinco naves y cerca de una decena de vehículos. Se da la circunstancia de que la empresa atacada, un lavadero de coches, era también propiedad del dueño del chalé incendiado en Benahavís. El caso se vinculó de nuevo al crimen organizado.

Era un nuevo ajuste de cuentas en la Costa del Sol. En esa ocasión se habían usado bombas, pero los pistoleros también dejaron un largo reguero de sangre a lo largo del último año. Uno de los crímenes que provocó una mayor alarma social se produjo hace un año, cuando un hombre fue asesinado a tiros en la puerta de la iglesia de San Pedro Alcántara donde su hijo acababa de hacer la comunión.

Los ajustes de cuentas relatados ocurrieron en 2018. Sin embargo, las disputas entre bandas rivales no ha acabado y, en lo que va de año, ya se han registrado nuevos episodios violentos y asesinatos en la Costa del Sol.

Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado no dejan impunes los crímenes

Tras las acciones de los criminales se encuentra la labor sin descanso de los agentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Un trabajo a destajo para que los crímenes no queden impunes, lo que ha permitido esclarecer numerosos de los episodios violentos que se registraron en la Costa del Sol a lo largo del último año.

Los agentes dieron respuesta a los preocupantes casos de 'narcoterrorismo'. Solo unas semanas después de que los policías nacionales detonaran un artefacto explosivo hallado en una urbanización de Marbella en septiembre, consiguieron esclarecer lo ocurrido con la detención de un hombre de 33 años y nacido en Utrech (Países Bajos).

Una operación, bautizada como 'Mudhika-Letonia' y que fue conjunta de la Guardia Civil y la Policía Nacional, también permitió resolver el primer caso –consumado– de 'narcoterrorismo' en la Costa del Sol. Agentes de ambos cuerpos arrestaron a tres individuos como presuntos integrantes de una oficina de sicarios a sueldo que había echado raíces en la cuidad sueca de Malmö, pero cuyas ramificaciones se extendían a la provincia de Málaga, entre otros lugares de Europa. Fueron detenidos acusados de la explosión de dos artefactos en Benahavís y San Pedro Alcántara el pasado 10 de octubre.

Uno de los presuntos responsables del atentado también fue arrestado en la 'operación Rueda', donde cayeron nueve supuestos integrantes de la red de sicarios sueca, considerada por los investigadores «la peor banda que ha conocido la Costa del Sol»; no en vano, a esa organización se le atribuyeron dos asesinatos cometidos en Marbella y Estepona.

Trabajaban para el que mejor pagara. Esa era la única condición que ponían sobre la mesa los miembros de esta banda sueca de sicarios a la hora de que les contrataran para ejecutar a alguien. Así explicaron desde la Policía Nacional que actuaba esta organización criminal, que quedó completamente desarticulada y a la que los investigadores atribuyen dos crímenes relacionados con ajustes de cuentas ocurridos en la provincia malagueña. En concreto, con las detenciones se dieron por esclarecidos el asesinato del hombre al que mataron durante la comunión de su hijo en San Pedro Alcántara y el de otra persona a la que tirotearon cuando llegaba a su casa en Estepona.