Detenido un conductor de VTC por fingir un secuestro para ocultar que se gastó la recaudación en una orgía en un club de Fuengirola

Detenido un conductor de VTC por fingir un secuestro para ocultar que se gastó la recaudación en una orgía en un club de Fuengirola

Denunció que un cliente lo atracó a punta de navaja y lo obligó a ir a una casa de citas, pero los testimonios de las mujeres y de un taxista desmontaron su historia

JUAN CANOMálaga

En su cabeza todo encajaba. Denunció que un cliente lo había secuestrado, que le había robado el dinero de la recaudación a punta de navaja y que le habían obligado a consumir drogas en un club de alterne.

En su cabeza todo encajaba, pero a la Policía Nacional no le encajó nada. Al final, la supuesta víctima, un conductor de VTC (Vehículo de Turismo con Conductor), acabó detenida por, supuestamente, inventarse la historia para ocultar una noche de sexo con prostitutas.

La comisaría de Fuengirola, que fue donde se registró la denuncia, inició una investigación que denominó 'operación Camerita' y que, dadas las características de los delitos referidos, recayó en los agentes de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV).

Como siempre, salvo en los casos más evidentes, las pesquisas arrancaron dando credibilidad al denunciante, un chófer profesional que aseguraba haber sufrido un atraco y el posterior secuestro por parte de un cliente, al que los agentes no tardaron en identificar.

El conductor de VTC declaró que el individuo, tras robarle el dinero de la recaudación a punta de navaja, lo llevó a una casa de citas del municipio, donde lo había retenido contra su voluntad y le había obligado a consumir drogas.

También dijo que, cuando el sujeto se gastó todo en prostitutas, le obligó a desplazarse en un taxi al domicilio de un amigo para venderle una motocicleta -todo ello bajo coacciones- y que le diera el dinero obtenido para continuar manteniendo sexo en el club de alterne.

Pero la rocambolesca historia no terminaba ahí. Según el denunciante, al terminar la noche, el individuo lo conminó a subirse en un taxi que trasladó a ambos al garaje del primero, donde lo introdujo en un trastero -tras amenazarlo y de forma violenta- y lo dejó encerrado durante horas.

Apoyándose en la denuncia, los policías nacionales arrestaron al sospechoso del atraco y el secuestro al conductor de VTC. Pero la investigación no se detuvo ahí. Los agentes siguieron haciendo gestiones y se entrevistaron con las trabajadoras del club y el taxista que los llevó, que ofrecieron una versión bien distinta de aquella noche.

Los testigos coincidieron en que la supuesta víctima no estuvo retenida en ningún momento y entregó el dinero de la venta de la motocicleta voluntariamente al hombre que, según decía, lo tenía secuestrado. Y que todo ello obedecía a un trato que habían realizado anteriormente, lo que desvirtuaba la denuncia inicial.

Finalmente, los investigadores terminaron por detener al conductor por supuesta simulación de delito. Según las pesquisas policiales, todo surgió de una noche en la que ambos, que además se conocían previamente, habrían decidido ir juntos a un club de alterne.

Allí -siempre según la investigación- habrían mantenido relaciones sexuales con varias mujeres del club. Tras la noche de juerga, en la que el conductor se gastó la recaudación de la empresa para la que trabaja y el de la venta de la moto, supuestamente decidió denunciar a su acompañante para justificar el dinero escamoteado y las horas de ausencia.