Un conductor, a punto de atropellar a cuatro agentes al huir de varios cortes de carretera

Un conductor, a punto de atropellar a cuatro agentes al huir de varios cortes de carretera

Los disparos intimidatorios de los guardias civiles no frenaron al fugitivo, que huyó circulando por el talud de una montaña en Mijas

JUAN CANO y ALVARO FRÍASMálaga

Si de un guión de cine se tratara, la película sería, sin duda, 'Transporter' (2002). Un conductor consiguió escapar de tres cortes de carretera de la Guardia Civil, llegando a circular por el talud de una montaña en Mijas para huir. Ni los disparos intimidatorios de los agentes lo frenaron. El fugitivo, al que los investigadores intuyen gran pericia al volante y un profundo conocimiento de la zona, está en busca y captura.

La persecución, que pese al tópico solo puede calificarse como de película, comenzó poco después de las cuatro de la madrugada, cuando una patrulla de la Guardia Civil de Mijas que estaba haciendo un control de vehículos le dio el alto al conductor de un turismo de la marca Opel que circulaba por el Camino de Entrerríos procedente de la zona de La Cala.

Sin embargo, el hombre hizo caso omiso a las señales de los agentes, que no solo llevaban los chalecos reflectantes sino que además encendieron las luces y la sirena del patrulla. Al parecer, y siempre según las fuentes consultadas, el sujeto aceleró bruscamente y estuvo a punto de atropellar a uno de los agentes, que tuvo que saltar fuera de la vía.

Los guardias civiles dieron aviso por radio a todas las unidades para tratar de interceptarlo. Tres kilómetros más arriba, siguiendo el Camino de Entrerríos, otra pareja del cuartel de Mijas cruzó el patrulla en la carretera, encendiendo los dispositivos luminosos y sonoros. Todo fue en vano. El conductor, al tratar de escapar, habría embestido nuevamente a los agentes, que tuvieron que refugiarse detrás del vehículo policial para evitar que los atropellara. Tras ello, comunicaron por radio que seguía a la fuga.

El fugitivo, que movilizó a todas las patrullas del puesto mijeño, continuó circulando por varios caminos que cruzan el diseminado de Atalaya-Macorra y con varias unidades de la Guardia Civil pisándole los talones. Para darles esquinazo, apagó en varias ocasiones las luces de cruce, circulando a oscuras. Finalmente, alcanzó la carretera de Coín (A-7053), donde le esperaba el tercer corte de la vía.

Otra patrulla del cuartel de Mijas atravesó su vehículo, con las luces encendidas, a la altura del kilómetro cinco de la carretera, sin dejarle apenas margen de escapatoria. Sin embargo, al darse cuenta de la presencia de los agentes, el conductor volvió a pisar a fondo el acelerador y dirigió su coche al hueco que había entre el vehículo policial y el talud de la montaña, donde se encontraba uno de los guardias.

Ante esta situación, los agentes realizaron varios disparos intimidatorios dirigidos a la ladera del monte, pero ni siquiera eso lo detuvo. El hombre escapó conduciendo, literalmente, por el talud, volvió a la carretera y se perdió por la misma en dirección a Fuengirola. A menos de un kilómetro había otra patrulla apostada, pero el conductor ya no pasó por allí, por lo que se presume que se salió por algún camino de tierra y desapareció, de ahí que los investigadores interpreten que conoce bien la zona.

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