Condenado a 22 años de prisión por el asesinato a tiros de un irlandés en Mijas

Condenado a 22 años de prisión por el asesinato a tiros de un irlandés en Mijas
SUR

En la sentencia se indica que participó en el crimen como cooperador necesario, aunque se niega que perteneciera a una organización criminal

ALVARO FRÍAS y JUAN CANOMálaga

Después de que se sentara en el banquillo de los acusados ante los miembros de un jurado popular y de que éstos le declararan culpable de un delito de asesinato como cooperador necesario, ahora la Audiencia Provincial ha impuesto la pena a James Q, el irlandés implicado en la muerte a tiros de su compatriota Gary Hutch en Mijas, según se recoge en la sentencia, a la que ha tenido acceso este periódico. En concreto, se le condena a 22 años de cárcel.

En la resolución judicial se explica que, en la mañana del 24 de septiembre de 2015, el acusado, actuando de común acuerdo con otra persona cuya identidad no ha quedado acreditada, tras recibir de una persona desconocida el encargo de acabar con la vida de la víctima y en ejecución de un plan preconcebido; se dirigió con ese propósito en compañía de esa persona a bordo de un BMW X-3 al domicilio de Gary Hutch, situado en el complejo Miraflores de Mijas-Costa.

Una vez allí, mientras James Q. aguardaba en el interior del vehículo en funciones de vigilancia y para asegurar la posterior huida, su acompañante accedió al interior del recinto residencial donde, llevando puesto un pasamontañas para evitar ser reconocido y portando dos armas de fuego, se dispuso a esperar a la víctima en la zona del aparcamiento comunitario.

Cuando instantes después Gary Hutch se aproximó a su vehículo, el agresor lo abordó de forma sorpresiva, comenzando a disparar sobre el mismo. Aún cuando inicialmente la víctima pudo huir a la carrera hacia el interior de la zona comunitaria, le persiguió, llegando a efectuar más de 15 disparos.

Finalmente, el agresor le dio alcance y, evitando cualquier posibilidad de defensa por parte de Gary Hutch, quién se encontraba en el suelo casi inmóvil como consecuencia de los impactos recibidos; le efectuó dos disparos a corta distancia que impactaron en su cabeza, causándole la muerte de inmediato.

A continuación, el agresor se dio a la fuga, siendo recogido en el ya mencionado vehículo que le esperaba en el exterior del complejo. Y poco después intentaron incendiar el BMW para eliminar cualquier rastro, algo que no llegaron a conseguir plenamente por la inmediata intervención de terceras personas que procedieron a apagar las llamas.

Por otro lado, en la sentencia se explica que, con ocasión de la entrada y registro practicada el 14 de septiembre de 2016 en la vivienda en la que se alojaba el acusado situada en Benahavis, se intervino un arma de fuego en disposición de uso inmediato y respecto de la cual James Q. carecía de cualquier tipo de licencia o guía de pertenencia que le habilitara para su posesión.

Finalmente, se precisa que no ha quedado probado que el acusado perteneciera a un grupo u organización criminal ni que llevase a cabo esta acción de acabar con la vida de la víctima movido por el estímulo de una recompensa o contraprestación económica, tal y como mantenía el fiscal.

Por todo ello, se condena a James Q. como autor, por cooperación necesaria, de un delito de asesinato concurriendo la agravante de disfraz y otro, esta vez como responsable directo, de tenencia ilícita de armas. Además de la citada pena de prisión, se le impone el deber de indemnizar a los familiares de Gary Hutch con 90.000 euros, siempre según se afirma en la resolución judicial.

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