Comerciantes reclaman que se paren las obras del centro en verano «para evitar pérdidas»

Aunque mantienen su apoyo al proyecto, empresarios locales critican que las máquinas y los desvíos disuaden a vecinos y turistas

Alberto Gómez
ALBERTO GÓMEZ

Los comerciantes del centro de Torremolinos no quieren obras este verano. La Asociación de Empresarios (ACET) ha solicitado al Ayuntamiento que paren los trabajos de peatonalización hasta septiembre «para evitar pérdidas». Según el presidente de esta organización de comerciantes, Juan Vallejo, la presencia de las máquinas, el ruido y polvo que generan y los cambios en los trazados disuadirán a miles de vecinos y turistas de acercarse a la plaza Costa del Sol, la avenida Palma de Mallorca y calles adyacentes como Cauce, una situación que pone en aprietos la rentabilidad de decenas de negocios: «Normalmente las ventas de verano compensan la caída comercial que se produce durante el invierno, pero en este caso no habrá posibilidad de recuperación».

El PSOE, que gobierna en minoría, ha desestimado la propuesta de la ACET alegando que la segunda fase de las obras ya está adjudicada a una empresa privada. De la primera parte se ocupó la sociedad mixta Aguas de Torremolinos, que mejoró las infraestructuras de la zona desde enero hasta mayo. La hoja de ruta establecida por el Consistorio establece que los trabajos finalicen en diciembre, pero Vallejo recuerda que la intención inicial del Gobierno socialista era parar las máquinas durante el verano, precisamente para favorecer el flujo comercial entre junio y septiembre: «No sé por qué han cambiado de opinión». El presidente de la ACET reconoce sin embargo que la última vez que planteó este asunto al alcalde, José Ortiz, o a la concejala de Urbanismo, Maribel Tocón, fue hace dos meses y medio.

Decenas de comerciantes registrarán este verano menos ganancias que en años anteriores, algo que ha provocado un aluvión de quejas, aunque desde el Ayuntamiento alegan que las obras «no van a obligar al cierre de locales en ningún momento y, en cuanto acaben, la actividad económica de la zona va a aumentar exponencialmente». Este argumento sirvió para rechazar también la petición de eximir de algunas tasas municipales a los establecimientos afectados por las obras. En enero, la ACET reclamó «respaldo y protección» al tejido comercial de la zona al entender que los trabajos podrían traducirse en «bajada de ventas, despidos o incluso cierres temporales», por lo que consideraba justificada la aplicación de beneficios fiscales hasta que finalizaran estos trabajos, una opción finalmente rechazada por el PSOE.

El Ayuntamiento no alterará el plan de obras, que finalizará en diciembre

Los socialistas recuerdan que, en cuanto acaben las obras, los comercios de la zona peatonalizada «van a beneficiarse de una inversión pública que centra una parte importante del presupuesto del Ayuntamiento». Ortiz ha confiado buena parte de su modelo de ciudad esta legislatura al proyecto de peatonalización del centro, diseñado por el arquitecto Salvador Moreno Peralta, con el objetivo de reactivar el tejido comercial y económico de la zona, aunque el proyecto no ha encontrado el respaldo de la oposición, que critica la falta de consenso y, en el caso del PP, ha denunciado presuntas irregularidades en el procedimiento. Pese a las solicitudes desestimadas por el Gobierno local, la ACET mantiene su apoyo al proyecto, del que llegó a financiar la maqueta con el resultado final y que llevaba reclamando, según defiende Vallejo, desde 1999.

A la peatonalización del centro se suman la reforma de la Cuesta del Tajo y la reconversión del antiguo Ayuntamiento en el primer mercado gourmet de 'Sabor a Málaga', ambos proyectos costeados por la Diputación Provincial, además de la rehabilitación de la Casa de María Barrabino y las obras de mejora en el entorno de la Torre Pimentel, igualmente inversiones públicas.

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