Benalmádena implanta pruebas obligatorias de ADN a mascotas

El análisis genético permitirá reducir el número de animales abandonados y controlar la limpieza de las calles

ALBERTO GÓMEZ

La impunidad de quienes dejan los excrementos de sus perros en plena calle tiene los días contados en Benalmádena. Los técnicos municipales han redactado, en colaboración con varias asociaciones, una ordenanza para regular la tenencia de animales. La nueva normativa incluye la obligatoriedad de realizar pruebas de ADN a las mascotas del municipio, como ya hiciera Málaga capital. La medida pretende reducir el número de animales abandonados y controlar la limpieza de las calles. Este análisis genético permitirá identificar a los dueños de mascotas que no recojan sus excrementos.

LOS DATOS

euros es el coste medio de la extracción de sangre para realizar una prueba de ADN, ahora obligatoria.

euros puede acarrear una multa por no recoger los excrementos de perros de la vía pública.

La ordenanza, aprobada en el último pleno con las abstenciones de Costa del Sol Sí Puede (CSSP) e Izquierda Unida (IU), llevaba meses en elaboración. Las extracciones de sangre deberán realizarse por un veterinario identificador. La concejala de Sanidad, Alicia Laddaga (PSOE), ha introducido varias de las propuestas recibidas en las últimas semanas. Tras las pruebas de ADN, el genotipo de los animales será registrado en el censo canino municipal, junto a los datos que ya constan por el microchip. Estas extracciones suelen tener un coste aproximado de 35 euros. El Ayuntamiento se reserva el derecho de recoger excrementos depositados en la vía pública y enviarlos a analizar para multar a los propietarios.

La ordenanza incluye otras medidas hasta ahora no previstas en la localidad malagueña. Los establecimientos comerciales, salvo en los lugares de elaboración y almacenamiento de comida, podrán prohibir a su criterio la entrada y permanencia de animales en su espacios, debiendo anunciar su prohibición o acceso en un lugar visible a la entrada de los locales. No obstante, aún permitiéndole el acceso y permanencia, será preciso que los animales estén sujetos con cadena o correa y provistos de bozal.

Suministro de alimentos

Como consecuencia de la aprobación de la normativa, el Ayuntamiento prohíbe el suministro de alimentos a los animales vagabundos o el depósito de comida en la vía pública que pueda atraer roedores o insectos y ocasionar efectos negativos en la salubridad pública. Desde el Consistorio, sin embargo, autorizarán a personas y colectivos concretos la gestión controlada de colonias de un número limitado de gatos, bajo condiciones establecidas mediante convenio. La nueva ordenanza también incluye las normas de uso de los parques caninos, los requisitos de núcleo zoológico y el reconocimiento de nuevas definiciones como la de «sufrimiento psíquico», que se suma a la de «sufrimiento físico» o la de «gato feral» frente al gato doméstico.

La oposición alabó la ordenanza durante el último pleno. El concejal del PP Enrique Moya aseguró que la nueva normativa potencia la adopción frente al sacrificio y agradeció el esfuerzo de las asociaciones implicadas. También Juan Antonio Lara, de Vecinos por Benalmádena, incidió en la importancia de que Laddaga, cuya iniciativa ha alcanzado un consenso casi unánime, «haya contado con todos los grupos políticos», aunque recordó que representantes de varias asociaciones han criticado que no se haya organizado una reunión para revisar la ordenanza definitiva tras los encuentros convocados para su elaboración conjunta.

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