Un parque infantil autorizado por el Ayuntamiento de Benalmádena ocupa zona protegida

El parque desmontable fue situado junto a la Torre Bermeja./
El parque desmontable fue situado junto a la Torre Bermeja.

La instalación, ubicada a la entrada de Puerto Marina, invade el entorno mínimo de protección de la Torre Bermeja, declarada BIC en 1985

ALBERTO GÓMEZ

El parque infantil desmontable ubicado en la explanada de acceso al Puerto Deportivo de Benalmádena ocupa una zona protegida, según la Ley del Patrimonio Histórico de Andalucía. La instalación, compuesta por camas elásticas y un castillo hinchable, se encuentra a menos de cincuenta metros de la Torre Bermeja, declarada Bien de Interés Cultural (BIC) en 1985, como recoge el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz. La normativa establece un entorno mínimo de protección de cincuenta metros en torno a este tipo de monumentos, una distancia incumplida por el parque infantil, cuya instalación fue autorizada por el Ayuntamiento.

Tras las protestas de la Asociación de Vecinos de Torremuelle, la concejala responsable de Puerto Marina, Encarnación Cortés, ha solicitado permiso a la Consejería de Cultura para que la instalación permanezca en la zona hasta septiembre, cuando finaliza el contrato con la empresa, especializada en la gestión de actividades de ocio. Cortés explica que el parque fue trasladado de su ubicación inicial, junto al centro comercial del Puerto, hasta la entrada al recinto portuario por el interés de dos franquicias en alquilar los locales situados frente a esta instalación infantil, que obstaculizaba la visión de sus escaparates. La gerencia del centro comercial notificó este problema y desde el Puerto propusieron el espacio colindante a la Torre Bermeja «al desconocer» que se trataba de una zona protegida.

El asunto fue trasladado a la última sesión plenaria por Vecinos por Benalmádena, que cuestionó los criterios elegidos para la nueva ubicación, y por el PP, que criticó «el impacto visual» que la instalación ejerce sobre la entrada de la marina benalmadense. Cortés recuerda que el contrato con la empresa de ocio «lleva años firmándose» y alega que la propuesta de una nueva ubicación trataba de «evitar una indemnización municipal». La Consejería de Cultura aún no ha respondido a la solicitud del Ayuntamiento, que tampoco ha detallado qué hará en caso de que su petición sea rechazada.