Un hombre escala la plataforma encallada en Benalmádena

Un curioso ‘visitó’ Agronauta el domingo por la mañana./
Un curioso ‘visitó’ Agronauta el domingo por la mañana.

El Ayuntamiento solicita vigilancia permanente y un perímetro de seguridad para evitar accidentes derivados del síndrome ‘selfie’

ALBERTO GÓMEZ

El dique flotante Agronauta, encallado desde el viernes en una playa de Benalmádena tras navegar a la deriva durante horas, ya ha recibido su primer visitante. Un hombre logró subir a la estructura, propiedad de Ferrovial, el domingo por la mañana. Allí permaneció varios minutos, palo para selfies en mano, e inmortalizó el momento haciéndose fotografías desde varios ángulos, una ocurrencia que podría derivar en una multa en caso de ser identificado. En una de las imágenes puede apreciarse la presencia de una pequeña canoa que podría haber sido utilizada para llegar hasta la estructura desde alguna playa cercana.

La expectación generada por la gabarra, que fue a parar hasta la cala nudista de Benalnatura tras soltarse del buque que la remolcaba con destino a Cádiz, preocupa entre las administraciones implicadas en la seguridad de la zona. El Ayuntamiento de Benalmádena, que en los últimos días ha tratado a toda costa de evitar el acceso a la playa como consecuencia del efecto mirón, ha requerido a la empresa propietaria del dique que ponga «los medios necesarios» para garantizar la vigilancia permanente de la plataforma. El alcalde, Víctor Navas, ya informó de que la gabarra no supone un riesgo, pero la concentración, en pleno temporal, de cientos de curiosos en la pequeña cala de Benalnatura, con varios tramos de escaleras, activó todas las alarmas.

La empresa propietaria se ha comprometido a instalar un perímetro de seguridad en el mar y a contratar vigilancia en las inmediaciones de la playa. La subida a la plataforma, que aunque está encallada sigue meciéndose cuando sube la marea, entraña un alto riesgo de caída, con el agravante de que Benalnatura es una playa plagada de zonas rocosas. Cientos de personas han acudido en los últimos días hasta la cala atraídas por la estructura, de 43 metros de eslora y 32 de manga. El sábado, los precintos instalados por la Guardia Civil amanecieron cortados y el Ayuntamiento solicitó que se balizaran los accesos con el fin de poner freno al goteo de curiosos.

Ferrovial estudia diferentes fórmulas para reflotar la estructura, destinada a la construcción de bloques de cemento. Salvamento Marítimo debe aprobar el plan y, cuando se tengan los medios para ejecutarlo y las condiciones meteorológicas sean favorables, se procederá a remolcar la plataforma, algo que, por el momento, se desconoce cuándo podrá llevarse a cabo, aunque fuentes municipales sostienen que los trabajos se prolongarán, si todo va bien, un mínimo de dos semanas. Mientras tanto, Ferrovial y las administraciones competetentes tratan de evitar nuevas visitas con el objetivo de que el efecto mirón no acabe convirtiéndose en un peligro mayor que la propia la estructura, una tarea que no será sencilla.