El Ayuntamiento ordena reponer el entorno de la Torre Vigía en el que un restaurante hizo obras

El propietario del restaurante pintó de blanco algunas piedras del entorno, declarado BIC. :: a. g./
El propietario del restaurante pintó de blanco algunas piedras del entorno, declarado BIC. :: a. g.

Los presupuestos de este año incluirán una partida para vallar la zona, donde el propietario del local mandó construir bancos «para dar un aire ibicenco»

ALBERTO GÓMEZ.

::El entorno de la Torre Vigía de Benalmádena recuperará su estado original. El Área de Urbanismo del Ayuntamiento ha emitido un decreto para que el propietario del restaurante que mandó construir una jardinera, un muro y varios bancos, además de pintar de blanco algunas piedras «para darle un aire ibicenco», restituya la realidad física alterada en un plazo máximo de un mes. Tanto la torre como su entorno están declarados Bien de Interés Cultural, por lo que el asunto llegó hasta la Fiscalía. Ahora, tras años de lucha vecinal y administrativa, y una vez desestimadas las alegaciones presentadas por la empresa, el Consistorio exige el inicio inmediato del procedimiento de reposición.

En caso de que el propietario del restaurante no materialice el decreto, el Ayuntamiento avisa de que se enfrenta hasta a doce multas por un importe mínimo de 600 euros cada una. Además, el Consistorio podría ejecutar la obra de forma subsidiaria a costa del empresario. El nuevo equipo de gobierno se ha comprometido con la comunidad de vecinos que interpuso la denuncia a incluir una partida en los presupuestos de este año, aún sin presentar, destinada al vallado de la zona. A pesar de que en la zona está prohibida la remoción de tierras, la edificación y la urbanización, la empresa colocó una puerta en uno de los accesos al monumento, según denuncian los vecinos, que han recogido más de mil firmas en contra de esta alteración urbanística. Los residentes de la urbanización Torremuelle reclaman desde hace años que se recuperen «los valores culturales vulnerados y su estética», y ahora el Ayuntamiento les da la razón al considerar que, aunque existía autorización por parte de la Consejería de Cultura, el empresario no disponía de la licencia urbanística municipal necesaria.

«No entendemos cómo se ha permitido semejante barbaridad en el entorno de este bien de interés cultural, violando sus valores», aseguran los vecinos, que llevaron el asunto hasta el Defensor del Pueblo. La Torre Vigía de Torremuelle es una construcción cristiana levantada para la vigilancia de la costa y el envío de señales de comunicación, y algunos autores han señalado que ya debía de existir en época romana.