Series, ¿mero entretenimiento?

Aaron Paul y Bryan Craston./
Aaron Paul y Bryan Craston.

Es el paso del tiempo el que decide si una maravilla como 'Breaking Bad' es arte o no

Iker Cortés
IKER CORTÉSMadrid

Hace unos días, mi compañero Borja Crespo lanzó una pregunta a sus seguidores a través de Twitter: «¿Damos más importancia a las series de la que realmente tienen desde un punto de vista crítico?». La pregunta es pertinente porque jamás habíamos tenido acceso a tal cantidad de contenidos. La irrupción de las plataformas de vídeo bajo demanda ha multiplicado exponencialmente las producciones. Y no solo eso: hay que verlo todo y cuanto antes mejor porque si no estás fuera de la conversación. Y, lo más importante, uno tiene que adoptar una postura ante lo que ha visto; cuanto más extrema, mejor. Del «es la mejor serie en lo que va de año», expresión usada por el que escribe estas líneas cuando vio y se emocionó con 'Chernobyl' -ojo, lo sigo creyendo-, al «es lo peor que se ha hecho en años». No hay medias tintas. Bueno, sí que las hay pero no en las producciones importantes, sólo en las de menor calado.

Hubo alguien que respondió al comentario de Borja. Fue David Rodríguez, del excelente blog 'Intramuros'. David señaló que, por supuesto, se le da más importancia a las series de la que tienen. «Burbuja crítico-laudatoria total. Entre todos estamos creando una 'maldita hemeroteca' de la que nos arrepentiremos mucho una vez que nos quitemos la venda de los ojos», escribió. ¿Saben qué? Yo creo que la cosa no es para tanto. ¿Acaso no ha pasado o pasa esto con el cine, con la literatura y con la música? ¿No encumbramos el último tema de Rosalía después de haber puesto a parir el anterior? ¿No proclamamos casi en tono de victoria «la mejor película de Almodóvar de los últimos años»? ¿Y pasa algo? En realidad no sucede nada. Este alud de contenidos al que nos enfrentamos cada día nos está dejando cosas tan fascinantes como odiosas, tan exquisitas como burdas, solomillos de primera calidad y comida rápida para saciar el apetito.

Lo que no hay que perder de vista es que de momento son solo puro entretenimiento, cultura, ya sea escrita en mayúsculas o en minúsculas. Y, como tal, uno puede permitirse ciertas ligerezas y hacer como que sienta cátedra sin realmente hacerlo. Es el paso del tiempo el que decidió que, pese a las funestas críticas que recibió en su día 'Blade Runner' y su descalabro en la taquilla, ahora sea una de las películas imprescindibles por los que, se supone, saben de esto. Es el paso del tiempo el que decide si una maravilla como 'Breaking Bad' es arte o no. Eso sí, a mí que no me toquen 'Buffy, la cazavampiros' porque me vuelvo loco.