'Señoras del (h)AMPA', entre 'Big Little Lies' y 'La que se avecina'

'Señoras del (h)AMPA' defiende un discurso claramente feminista./
'Señoras del (h)AMPA' defiende un discurso claramente feminista.

La nueva serie de Telecinco, que ha arrancado con el favor de la audiencia, se fija en esas mujeres de más de 40 años que son invisibles para el resto del mundo

Mikel Labastida
MIKEL LABASTIDAValencia

Cualquier parecido entre 'Big Little Lies' y 'Señoras del (h)AMPA' es pura coincidencia. O no. Comparar una serie con la otra no sería apropiado. O tal vez sí. La primera se estrenó hace un par de años en HBO y narra la vida de varias madres adineradas que residen en la idílica Monterrey y cuyas vidas aparentemente perfectas esconden un montón de sombras. La segunda llegó el miércoles a la parrilla de Telecinco y retrata a otro grupo de madres, pero estas con unos recursos económicos mucho más ajustados y un volumen de problemas similar. Tanto las unas como las otras terminan con las manos manchadas de sangre y con un pacto entre ellas para defenderse ante una sociedad que no se lo pone fácil.

En realidad ambas nacen con la intención de fijarse en esas mujeres de más de 40 años que resultan invisibles para el resto del mundo, sean Malena Alterio y Toni Acosta o Nicole Kidman y Reese Witherspoon. Y ponen el foco sobre ellas, para descubrir sus intereses, sus miedos y sus anhelos, pero también sus miserias. A partir de ahí cada una lo hace con formas, géneros y puntos de vista bien diferenciados. No hay que olvidar que una se hace para HBO y otra para Telecinco. Y no remarco esto con ánimo elitista, sino para destacar que las dos producciones surgen con un objetivo común (visibilizar a un tipo de mujer a la que el cine y la televisión no ha prestado demasiada atención), pero son conscientes del canal en el que se emiten y la audiencia potencial que las verá.

En ese sentido 'Señoras del (h)AMPA' encuentra una perfecta sintonía con el título de más éxito de Mediaset, 'La que se avecina', pero va un paso más allá jugando con el género negro hasta sus últimas consecuencias y mostrando un discurso claramente feminista. Es una evolución que funciona, que divertirá a los espectadores habituales de los de Montepinar y atraerá a otros nuevos. Ahora falta ver si tiene tiempo de asentarse (ha empezado con buenos datos que debe mantener) y corregir así algunos errores (interpretaciones algo forzadas y tramas demasiado estiradas) que hacen que el producto no sea redondo.