Zac Efron es un monstruo

Zack Efron, como Ted Bundy./
Zack Efron, como Ted Bundy.

El rostro juvenil de 'High School Musical' es la clave de 'Extremadamente cruel, malvado y perverso', un filme que opta por esquivar los mecanismos del thriller para contar la historia de Ted Bundy, el famoso asesino en serie

Borja Crespo
BORJA CRESPO

«Soy más popular que Disney», comenta el protagonista de 'Extremadamente cruel, malvado y perverso', película estrenada directamente en Netflix, a pesar de contar con el tirón de Zac Efron encabezando el reparto. El rostro juvenil de 'High School Musical' es la clave de un filme que opta por esquivar los mecanismos del thriller, a pesar de la naturaleza obvia de la temática de partida, decantándose por una inquietante historia de amor que oculta una existencia notablemente macabra. El protagonista es Ted Bundy, un popular serial killer del que puedes enamorarte, porque la presunción de inocencia planea sobre su cabeza a lo largo de toda la película hasta su desenlace. Quizás el título del filme es demasiado explícito, porque según se narra la historia no sabemos si el reo es culpable o es víctima de un complot, el cabeza de turco elegido acorde a las circunstancias para que la policía y los políticos ganen puntos. Si como espectador desconoces la historia real, puedes creer que el acusado es inocente, como así pensaban muchas mujeres que idolatraban al criminal real, simpático y elegante, un sujeto ejemplar que secuestró, violó y asesinó a más de una treintena de personas. Sin duda, puedes quedarte colgado de un monstruo. El corazón es imprevisible. Con esta ambivalencia juega una propuesta cuyo mayor acierto es el peculiar retrato que realiza de un ser humano aborrecible que parece todo lo contrario a los ojos de los demás. No hay violencia explícita, no es necesaria, para que el público se estremezca.

Frío, calculador, inteligente, de exquisita apariencia y agradable en el trato, aunque luego dejaba la marca de sus dientes en la piel de sus víctimas. Los mordiscos delataron al siniestro Ted, pero nunca se amilanó en los juicios, representándose a sí mismo como abogado ilustrado. En la cárcel pasaba las horas leyendo libros que podían inspirar su propia defensa. 'Extremadamente cruel, malvado y perverso' es la historia de una redención, pero no la del ejecutor de decenas de muertes terribles a quien pone rostro un Efron inspirado. Es la liberación de su pareja, una de las primeras personas que le delató, poco después de conocerle en un bar de copas, antes de entablar una relación sentimental sorprendente, la estampa de una típica familia feliz americana. El secreto oculto atormenta al personaje auténtico, bien interpretado por Lily Collins ('Hasta los huesos'). Necesita saber la verdad desesperadamente. La situación le mata por dentro, el hecho de imaginar que se ha acostado con un hombre terrible o que quizás dio su nombre a la policía muy a la ligera como posible sospechoso de varios crímenes, tras observar un retrato robot imperfecto, metiéndole en un buen lío que puede acabar en la silla eléctrica. Elizabeth Kloepfer, nombre real de la novia del necrófilo, fue una de sus más fieles defensoras, negándose a aceptar la verdad durante años, como cientos de mujeres que acudían como público a las sesiones abiertas del juicio, retransmitido por televisión. Las pancartas que saludaban desde el exterior contaban con lemas propios de un concierto de los Beatles.

Las cintas de Ted Bundy

Bundy fue una de los matarifes más voraces de la década de los años 70, cuando se comenzaron a investigar en profundidad los primeros casos de asesinos en serie, como bien describe la recomendable serie 'Mindhunter', también disponible en Netflix. No son mentes perturbadas necesariamente, seres humanos enfermos... Son gente corriente. Están entre nosotros. La conocida plataforma en streaming se nutre de hechos reales espeluznantes. Las historias truculentas, ya sea de un criminal sanguinario, los entresijos del narcotráfico o de un lugar con costumbres tremendistas, destacan en el popular catálogo bajo demanda que cotiza en bolsa. De hecho, 'Extremadamente cruel, malvado y perverso' parte de la mini-serie, 'Conversaciones con asesinos: Las cintas de Ted Bundy', dirigida por el mismo responsable, Joe Berlinger, que se ha prodigado en el terreno del cine documental con hitos como 'Metallica: Some Kind of Monster', una pieza fundamental para descifrar los tormentos de una banda musical de éxito, o cualquier artista devorado por la fama.

Tres fotogramas de la película.

La actuación de Zac Efron, luciendo con traje y pajarita esa indiscutible belleza masculina de ojos azules, de americanito perfecto, un cliché andante, el rey de las fiestas universitarias, merece especial atención. En el filme hay diálogos clavados a escenas reales, como bien apuntan diversos fragmentos documentales insertados en los créditos finales. No falta la carnaza en los medios, con Bundy encantado mirando a cámara de manera hipnótica. Por contra, no hay sangre, nunca vemos al homicida matando, poniendo en entredicho la idea de romantización de la figura del asesino en serie, tan de moda últimamente. Nada que ver con los lugares comunes del cine de terror, con las peripecias de un psychokiller superstar, más que visto, lo que resulta más sórdido, al aceptar finalmente todo el horror que habita bajo la aparente armonía, como la película en su forma, amena y atractiva, con colores calientes que dibujan un mundo confortable donde los monstruos habitan entre nosotros. Las apariencias, engañan.

Bundy no confesó hasta el final sus atrocidades, y así está descrito en la película, con un clímax contundente que da protagonismo al rol femenino encarado por Collins. El público disfrutará especialmente si no conoce la historia real, como 'Titanic', y si no ha leído el presente texto clarividente.