Chicos buenos

Superatontados

Fotograma de 'Chicos buenos'.

Borja Crespo
BORJA CRESPO

Las historias de iniciación permiten manejar los códigos de la comedia con cierta libertad. 'Chicos buenos' viene a ser la respuesta a 'Supersalidos' a más temprana edad. Los protagonistas tienen 12 años, están a las puertas de la pubertad y no cesan de intercambiar chistes gruesos. Detrás de esta apuesta están el actor Seth Rogen y Evan Goldberg, productores ejecutivos de la desmelenada 'Superfumados' y la incomprendida 'La fiesta de las salchichas'. Esta vez han contado con Lee Eisenberg y Gene Stupnitsky, de la serie 'The Office', en las labores de dirección y escritura del guión. La historia presenta a tres chavales metiéndose en un buen lío al romper el dron del padre de uno de ellos mientras intentan espiar a una pareja enrollándose. Deciden salir a conseguir otro y se meten por accidente en una trama de policías y narcotraficantes. Y todo por estar entretenidos y evitar su primera «fiesta del morreo». El trío principal lo conforman Jacob Tremblay ('La habitación'), Keith L. Williams ('El último hombre en la tierra') y Brady Noon ('Boardwalk Empire'). Completan el reparto Retta ('Chicas buenas'), Lill Howery ('Déjame salir') y Mariessa Portelance ('Arrow').

Los creadores de 'Chicos buenos' iniciaron el proyecto mostrando un claro interés por la preadolescencia. «Nos atraen las historias de ese periodo», señala Stupnitsky. «No hay nada peor, es la edad más incómoda. Los dos podemos contar un montón de anécdotas de cuando teníamos doce o trece años y solo intentábamos sobrevivir en este mundo. La incomodidad es ideal para la comedia». La mezcla de ingenuidad y libertinaje busca la sonrisa. «Sabíamos que el espectador respondería a un humor totalmente inocente y, a la vez, completamente inapropiado», continúa. «Sobre todo porque los chavales dicen cosas que no entienden y tratan de explicarlas«.