'Sydney': el deslumbrante debut de Paul Thomas Anderson

Gwyneth Paltrow en 'Sydney'./
Gwyneth Paltrow en 'Sydney'.

El director de 'Boogie Nights' y 'Magnolia' debutó en 1996 con un triángulo sentimental ambientado en el mundo del juego que ya anticipa su universo de personajes a la deriva

Boquerini .
BOQUERINI .

Sin duda Paul Thomas Anderson es uno de los directores más destacados que surgieron en el Hollywood de los 90. Su debut como director de largometrajes se produjo en 1996 con 'Sydney', una película que rodó en solo 28 días.

Responsable de títulos como 'Boogie Nights', 'Magnolia', 'Punch-Drunk Love', 'Embriagado de amor', 'Pozos de ambición' y 'El hilo invisible', en 'Sydney' ya muestra ese universo de personajes extraños y a la deriva, perdedores y triunfadores, que llenan todas sus películas. Aquí sitúa la acción en el marco del mundo del juego, lo que sirve a este guionista y director para desarrollar un atípico esquema de triángulo sentimental.

Paul Thomas Anderson nación en Studio City, California, el 26 de junio de 1970. Hijo de actor, su interés por el cine se inició desde muy joven. Todavía como estudiante de secundaria realizó un documental satírico de 30 minutos de duración titulado 'The Dirk Diggler Story' (1988), sobre una joven estrella porno que le inspiró John Holmes, quien más adelante también le serviría como principal inspiración para 'Boogie Nights'.

Tras un breve período en el Emerson College y un período aún más corto en la Universidad de Nueva York, P.T. Anderson inició su trabajo en el cine como asistente de producción en telefilmes, videoclips y shows en Los Angeles y Nueva York, para pasar después a realizar 'Cigarettes and Coffee' (1992), un cortometraje de cinco viñetas y ambientado en una cafetería que fue seleccionado para el Festival de cine de Sundance de 1993, donde recibió elogios considerables. El éxito en Sundance provocó que P.T. Anderson fuese invitado a participar en el June Directores Lab creado por el propio Festival para impulsar a jóvenes cortometrajistas en su debut en el largometraje.

John C. Reilly, actor fetiche de Paul Thomas Anderson, en 'Sydney'.
John C. Reilly, actor fetiche de Paul Thomas Anderson, en 'Sydney'.

Anderson decide desarrollar 'Cigarettes and Cofee' y convertirlo en un largometraje. Con esos precedentes no tiene ninguna dificultad en lograr la producción para su debut. Se trata de una producción independiente de tres pequeñas compañías, Green Parrot, Cox Company y Trinity, de bajo presupuesto, que tiene que rodar en tan solo 28 días. Además, los productores le ponen otra condición. La película no se titulará 'Sydney' como quería el director, sino 'Hard Eight'. Rápidamente se forma un reparto integrado por Philip Baker Hall, John C. Reilly, Gwyneth Paltrow, Samuel L. Jackson, F. William Parker y Philip Seymour Hoffman y se rueda en Sparks, Nevada, en el verano de 1995. Si Anderson logra rodarla en menos de un mes con una sorprendente agilidad de cámara, la monta en sólo tres semanas. A partir de este momento la industria de Hollywood se va a mostrar encantado con él.

La trama sigue a un jugador esporádico de Las Vegas llamado John (John C. Reilly), que pierde todo su dinero. Sydney (Philip Baker Hall), un misterioso apostador sexagenario, le encuentra sentado cerca de un restaurante y le ofrece un cigarrillo y un café. Cuando Sydney se da cuenta de que John está tratando de conseguir dinero suficiente para el entierro de su madre, le ofrece llevarlo con él y hacer dinero en los casinos. Escéptico al principio, John termina aceptando. Bajo la tutela de Sydney, John se convierte en un jugador profesional. Sydney y John se dedican al negocio del juego en Reno, Nevada. Sydney ha decidido apadrinar a John y enseñarle todo lo que él sabe de este difícil negocio.

Dos años más tarde conocen a Clementine (Gwyneth Paltrow), una atractiva camarera que además ejerce la prostitución en un local de juego. Clementine se ha metido en líos, por lo que Sidney decide protegerla, encargando a John que cuide de ella. Nada más verla, éste se enamora de la chica. Una noche, Sidney recibe una llamada de John quién le cuenta, nervioso, que ha matado a un hombre en su afán de proteger a Clementine. A partir el ese momento la vida de los tres se va a convertir en un auténtico desastre.

La película se presenta en el Festival de Sundance de 1996 donde Anderson es ya considerado como uno de sus hijos más queridos y cuatro meses después en la Sección Un certain Regard del Festival de Cannes, donde P.T. Anderson logra que el filme recupere su primitivo título de 'Sydney' y se promete a sí mismo ser ya siempre productor de sus propias películas. El filme se estrena comercialmente en Estados Unidos en febrero de 1997. A España llegaría el 31 de julio de 1998.