En cartelera

Hellboy llega censurado a España

David Harbour, el sheriff de 'Stranger Things', reemplaza a Ron Perlman en 'Hellboy'.

Tras fracasar en la taquilla yanqui, el demonio más socarrón se estrena en España con su violencia rebajada en un intento de atrapar a más público

Borja Crespo
BORJA CRESPO

Vuelve Hellboy, el demonio rojo de cuernos mellados, más bueno que el pan, bruto y cascarrabias, azote de espíritus malignos y pérfidos monstruos del más allá. Su regreso a la gran pantalla se ha visto rodeado de polémica. Su estreno en EE UU ha sido un sonado fracaso y en un intento de retomar el rumbo en la taquilla se ha optado por una maniobra discutible por estos pagos. ¿Se acuerdan de la cacareada censura de 'Saw VI' en nuestras fronteras por su exceso de violencia explícita? La sexta entrega de la popular saga terrorífica, apadrinada por James Wan, fue calificada X por el Ministerio de Cultura, lo que coartó su carrera comercial en salas, aunque, como suele ocurrir con este tipo de hechos, como el boicot a 'A Serbian Film' tras su presentación en Sitges, pasto de los medios sensacionalistas, se produce el llamado efecto Streisand: cuando intentas encubrir algo, el blanqueamiento puede ser contraproducente, fracasando en el intento.

Consigues lo contrario, el mundo al revés, al popularizar todavía más aquello que quieres acallar. En el caso del reboot del cómic de culto de Mike Mignola en imagen real se ha optado sin muchas explicaciones, por parte de la distribuidora española, por rebajar el nivel de agresividad, remontar algunas escenas, reducir la sangre digital y los chistes gruesos. La decisión que ha molestado sobremanera a los seguidores del personaje y a los desprehuiciados amantes del género fantástico.

Las redes sociales hacen eco del nuevo montaje del filme, cuyo estreno en la piel de toro es este viernes. Algunos críticos especializados ensalzaban la nueva adaptación por su desparpajo y alto nivel de sinvergonzonería a la hora de mostrar imágenes ultraviolentas. Sin embargo, la versión que se vio en los pases de prensa para mensuales difiere notablemente de la actual: hay vídeos comparativos en Internet que han hecho saltar las alarmas y más de un fan del rudo antihéroe, incluyendo más de un influencer, ha afirmado con rotundidad en Twitter que no pasará por taquilla.

Esperarán a poder ver por otros cauces la película íntegra, tal y como se concibió inicialmente (¿cuánto tardará en salir el bluray 'uncut' para el mercado doméstico?, otra vía para amasar pingües beneficios). Parece que el tiro le puede salir por la culata a la distribuidora, valga el símil. ¿A menos gore más o menos entradas vendidas? ¿El gran público prefiere una apuesta más light, como ocurriese con 'Megalodón'? ¿Es cosa de los productores? Las cifras cantarán el éxito de la maniobra este fin de semana, o todo lo contrario. El circuito de exhibición autóctono acogerá una película con menos mutilaciones, salpicaduras y palabrotas. Los puñetazos sustituyen a las decapitaciones y las tripas de los monstruos ya no se verán a la intemperie. Viendo los trailers disponibles online, es sencillo captar las llamativas diferencias.

Centrándonos en el edulcorado estreno en cuestión, censurado «para hacerlo más comercial y llegar a un público más amplio», la criatura de papel nacida de la mente de Mignola cobra vida de nuevo en movimiento tras las dos adaptaciones cinematográficas del mexicano Guillermo del Toro, absoluto fan de las viñetas de partida, algo así como las tribulaciones sorprendentes de una suerte de detective de los paranormal estrafalario que sale a la calle a cazar demonios, acompañado por un grupo de defensores del bien todavía más excéntricos. «Es una película de monstruos», según defendía el responsable de la premiada 'La forma del agua'.

Imágenes de 'Hellboy'.

El gigante Hellboy se topa esta vez, armado con sus pistolas y su brazo de piedra, con otro ejército siniestro, una fuerza del mal implacable cuyo objetivo es, evidentemente, aniquilar a todo ser vivo sobre la tierra. A la cabeza de la amenaza está Nimue (Milla Jovovich), la Reina de la Sangre, un espíritu maligno que fue la amante del mismísimo Merlín durante el reinado del Rey Arturo, de quien aprendió todo tipo de hechizos y sortilegios. Una bruja poderosa y ambiciosa que regresa de entre los muertos para destruir mediante la magia negra a toda la humanidad. Una villana ejemplar con un claro objetivo.

El actor David Harbour, conocido por su entrañable papel de sheriff en la serie 'Stranger Things', sustituye a Ron Perlman como amo de la función bajo kilos de maquillaje. Su interpretación socarrona sigue en la misma línea, un dato que no ha gustado al grueso de la prensa estadounidense, quejicas ante el tono grotesco del espectáculo. Las malas críticas y el fiasco en la taquilla al otro lado del Atlántico han situado el lanzamiento contra las cuerdas en otros países. Apenas logró 12 millones de dólares en su primer fin de semana, cuando su coste rondó los 50 millones. 'Hellboy II: El Ejército Dorado', la segunda entrega dirigida por Del Toro, alcanzó los 34,5 millones en su salida.

Precisamente uno de los incentivos de esta nueva mirada es su director, Neil Marshall, un cineasta amante del género fantástico que empezó dándole a los hombres lobo en 'Dog Soldiers' y continúo con la escalofriante 'The Descent' para dejarse llevar por su pasión en títulos recomendables como 'Doomsday: El día del juicio' o 'Centurión'. Últimamente se ha dedicado a firmar buenos capítulos en series como 'Juego de Tronos', 'Hannibal' o 'Westworld'. La determinación comercial de descafeinar su versión puede derivar en que el filme haya perdido la gracia, rebajando su nivel de oscuridad en pos de un entretenimiento infantilizado, más acorde a los tiempos que corren. Cabe citar que Mignola participó a lo largo de todo el desarrollo del proyecto, leyendo un borrador tras otro para asegurarse de que el personaje no perdía fuelle. Muchas escenas y diálogos provienen directamente de los tebeos. «Llevo siendo el creador de Hellboy 23 años», cuenta el creador del material de partida. «Hay un montón de material, y se podría decir que soy el único que sabe cómo encajan todas las piezas».

«Así, el guionista venía y me decía: 'Aquí está la historia, y aquí tenemos algunos elementos, ahora hay que ensamblarlos'. Mi trabajo consistía en decir: 'Entiendo lo que estás haciendo, pero creo que no estás encajando todos elementos como es debido'. O bien: 'Necesitamos un hilo que conecte esto y aquello'. O bien: 'En lugar de esto vamos a poner esto otro'. Al final hemos tomado elementos de muchas de mis historias y las hemos ensamblado de un modo que realmente funciona». Al parecer, no para todos, a la espera de ver qué ocurre en nuestro mercado. Tijeretazo, ¿sí o no?

'Hellboy', el cómic

Mike Mignola (California, 1960), ilustrador excelente, de personal trazo y cuidada atmósfera, retrata en sus historietas un universo rico en referencias literarias, mitológicas y cinematográficas. Su personaje estrella es Hellboy, cuyas primeras aventuras se publicaron en 1994 gracias a Dark Horse Comics. Un año antes el reputado artista se unió a otros grandes nombres del cómic, entre ellos John Byrne, Frank Miller y Geof Darrow, para fundar el sello Legend, colección bajo la cual creó a este entrañable paladín del bien con aspecto de bestia del Apocalipsis, que pelea contra todo ser con aviesas intenciones que surja de un mundo oculto. Norma publica los tebeos en nuestro mercado, títulos indispensables como 'Semilla de destrucción', 'Despierta el demonio', 'La mano derecha del destino'… La nueva adaptación audiovisual se inspira en 'La cacería salvaje' , una antología que incluye los números 37 a 44 de la serie, como hilo central del relato.