Los vecinos de Rincón de la Victoria que denuncien ruidos tendrán que costear el uso de sonómetros

Los vecinos de Rincón de la Victoria que denuncien ruidos tendrán que costear el uso de sonómetros

La nueva ordenanza establece que en caso de que no se superen los límites, los denunciantes pagarán el coste de las pruebas técnicas

Eugenio Cabezas
EUGENIO CABEZAS

A partir de ahora los vecinos de Rincón de la Victoria que llamen a la Policía Local para denunciar las molestias por ruido de un negocio de hostelería de la zona deberán pensárselo antes dos veces, ya que el enfado puede ser doble si finalmente los niveles del sonómetro no superan los límites máximos legalmente establecidos. Así se ha fijado en la nueva ordenanza de Calidad Ambiental, que fue aprobada definitivamente en pleno el pasado miércoles por el equipo de gobierno bipartito, de PP y PA, con el apoyo de la edil de Ciudadanos, Elena Aguilar, y del edil no adscrito Óscar Campos.

El documento establece además un cuadro de sanciones por exceso de ruido, en aplicación de la normativa andaluza. Se trata de la primera ordenanza de estas características que se aprueba en el Consistorio de Rincón de la Victoria, una localidad que en verano cuenta con un gran volumen de turismo residencial, al igual que los fines de semana, lo que provoca constantes quejas y enfrentamientos entre los vecinos y los dueños de negocios de hostelería y restauración.

El alcalde justifica que paguen los denunciantes porque la carga de la prueba no puede ser del denunciado

El PSOE se abstuvo en la votación y Ahora Rincón-Podemos, IU y el otro edil no adscrito, Antonio Pérez, votaron en contra. Los socialistas se quejaron del artículo en el que se regulan las pruebas con los sonómetros, ya que según dijo su portavoz, Antonio Sánchez, «obligar a los vecinos que denuncien a pagar las pruebas disuadirá a muchos de denunciar», consideró. «No se establece en la ordenanza cuánto cuestan esas pruebas, eso tendrá que desarrollarse con posterioridad en una tasa», apuntó el portavoz socialista rinconero, quien cree que en muchos aspectos la ordenanza «más que resolver los problemas lo que hará es incrementarlos», dijo. Así, puso como ejemplo que no se contemplan sanciones por el exceso de ruido de los tubos de escape.

Desde las filas de IU, su portavoz, Pedro Fernández Ibar, lamentó que la nueva normativa no regule las actuaciones de música en directo en los establecimientos, algo que el alcalde, Francisco Salado (PP), achacó a que depende de la legislación andaluza, que establece un máximo de una hora y doce minutos al día por establecimiento de conciertos en directo.

Sobre la obligatoriedad de que los vecinos paguen las pruebas de sonido en los casos en los que se compruebe que no se han superado los niveles máximos, el regidor lo comparó con las costas judiciales, y apuntó que «la carga de la prueba no puede ser del demandado ni tampoco de todos los vecinos de Rincón pagándola a través del Ayuntamiento con sus impuestos». Además, aseguró que «existen situaciones en las que la Policía actúa de oficio, ya que tienen la obligación de presentarse por la noche y solicitar la paralización de la música».

 

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