Una profesora de un instituto de Rincón denuncia gritos de alumnos por ser de Vox

Inmaculada Enríquez, junto a José Pallarés y José Enrique Lara, el presidente de Vox en Málaga. /SUR
Inmaculada Enríquez, junto a José Pallarés y José Enrique Lara, el presidente de Vox en Málaga. / SUR

La docente asegura que un grupo de segundo de la ESO coreó «¡PSOE, presos políticos libertad!» y que un estudiante le cerró la puerta del aula

Eugenio Cabezas
EUGENIO CABEZAS

«Cuando he entrado a la clase de la primera hora, un grupo de primero de Bachillerato, varios alumnos han empezado a decirme, 'Vox ha perdido', y a reírse de mí, no he entrado al trapo, y les he dicho que como son menores de edad, y no votan, no iba a hablar de política. Luego en una clase de 2.º de ESO ha sido cuando me he sentido más intimidada. En el mismo pasillo un alumno me ha dicho 'Ultraderechista, tú no entras', y ha cerrado la puerta». Con estas palabras explicó ayer a SUR cómo fueron las primeras horas de su jornada laboral la profesora Inmaculada Enríquez, que imparte Lengua y Literatura en el IES Bezmiliana de Rincón de la Victoria.

Según su relato, cuando entró al aula del grupo de alumnos de entre 13 y 14 años encontró escrito en la pizarra 'PSOE, presos políticos libertad', «un mensaje que comenzaron a corear prácticamente todos los estudiantes de esta clase de 2.º de ESO». «También me gritaban 'Vox ha perdido'», apostilló. Esta militante de la formación ultraderechista, que va en el puesto 20.º en las listas del partido para las elecciones municipales en la localidad rinconera, de 47 años, casada y con dos hijos, cogió el micrófono y pidió al grupo que se calmara, insistiendo en el mismo argumento que les había dado a la clase anterior.

Sin embargo, siempre según su relato, uno de los estudiantes, «que es muy aplicado y conmigo saca sobresaliente», siguió dando golpes en la mesa y con las sillas, en plan desafiante, hasta el punto de que sintió «miedo». En ese instante, pidió al delegado que fuera a buscar a algún miembro del equipo directivo, «pero no había nadie», apostilló. «Vino una profesora de guardia y el alumno se escapó por el pasillo», detalló, al tiempo que apuntó que «temblando redacté el parte disciplinario en la aplicación Séneca, para que le llegue una copia a los padres», remarcó.

Durante el resto de la mañana, recibió «algunos insultos y gritos más por parte de alumnos por los pasillos», según describió la docente, quien se reunió con el director sobre las 13.00 horas para comentarle lo sucedido. «Me ha dado todo su apoyo y me ha dicho que se va a estudiar la expulsión de los dos alumnos que actuaron de una forma más violenta», detalló la docente, quien aseguró que en los 18 años que lleva dando clases «nunca había tenido ningún incidente con estudiantes». «Es el primer parte disciplinario que pongo», dijo. Esta malagueña, licenciada en Filología Hispánica por la Universidad de Málaga, vive en Rincón de la Victoria desde hace unos años, donde es catequista y forma parte de un grupo provida llamado 'Corazón de María'.

Catequista y antiabortista

«No creo en el aborto ni en la eutanasia, pero pienso que en los institutos y en los colegios se está haciendo un adoctrinamiento tremendo, en temas como la sexualidad, los alumnos están hipersexualizados, reciben charlas de colectivos gays durante el horario escolar, perdiendo clases importantes de Lengua o de Matemáticas», manifestó la profesora, quien lamentó «la desinformación tan grande que hay sobre Vox».

«Es inexplicable, pero pienso que se debe a un adoctrinamiento de padres y medios», dice

Según dijo, en su trayectoria profesional «he tenido alumnos musulmanes, chinos... de muchas nacionalidades, y me llevo bien con todos, me quieren mucho, lo de hoy (por ayer) ha sido para mí inexplicable y se debe, pienso, a un adoctrinamiento de los niños por parte de sus padres, de los adultos, de los medios», consideró la docente rinconera. «Nunca había militado en ningún partido, pero cuando ha surgido Vox y lo he conocido, me ha gustado, estoy orgullosa de militar y comprometerme con la vida y con la juventud», dijo.

El pasado domingo estuvo como apoderada en el colegio electoral que se instaló en este mismo centro educativo, en el que hay 1.500 alumnos y un centenar de docentes. «El lunes no viene porque tenía el día de permiso, pero el jueves (por mañana) sí estaré», apuntó. Sobre la posibilidad de interponer una denuncia penal por estos hechos, la docente aseguró que lo tiene que hablar antes con la dirección de su partido. «En la campaña es posible que me coja los 15 días de permiso que me han dicho que tengo derecho por ley», añadió. Sobre el resultado electoral del pasado domingo, la profesora dijo que «no es una derrota, 2,6 millones de votos y 24 escaños es una pasada», concluyó.