Los dos ediles no adscritos permiten al gobierno de PP y PA aprobar el presupuesto

Imagen de la sesión plenaria celebrada ayer en Rincón./Eugenio Cabezas
Imagen de la sesión plenaria celebrada ayer en Rincón. / Eugenio Cabezas

PSOE, IU, la edil de Cs y Ahora Rincón-Podemos rechazan por electoralistas las cuentas para 2019, que contemplan cuatro millones para inversiones

Eugenio Cabezas
EUGENIO CABEZAS

El equipo de gobierno bipartito, de PP y PA, en el Ayuntamiento de Rincón consiguió aprobar ayer, de forma inicial, el presupuesto para 2019, con el respaldo de los dos concejales no adscritos, Antonio Pérez y Óscar Campos, que accedieron al acta en las listas de Ciudadanos. El resto de los grupos de la oposición, PSOE, Ahora Rincón-Podemos, IU y la edil de la formación naranja, Elena Aguilar, votaron en contra de unas cuentas, que tildaron de «electoralistas».

Con este posicionamiento, la portavoz de Cs da por roto el acuerdo de investidura que permitió sacar adelante la moción de censura que en junio de 2017 desbancó de la Alcaldía a la socialista Encarnación Anaya, que fue sustituida por Francisco Salado. Aguilar acusó ayer al nuevo presidente de la Diputación de «no tener palabra», por no haber negociado las cuentas con ella. Asimismo, cifró en un 40,5% el grado de cumplimiento total del acuerdo de investidura que permitió el cambio de gobierno.

Elena Aguilar acusa al alcalde de no tener palabra y cifra en un 40% el cumplimiento del pacto de investidura

Según Aguilar, el cumplimiento parcial es de un 30%, hay un 20% de incumplimientos y un 8,9% de medidas de las que no tiene información. En cuanto a los presupuestos de 2018, prorrogados, el grado de cumplimiento total es del 10%, mientras que los incumplimientos con los compromisos alcanzados con la formación naranja es del 50%. El edil no adscrito Antonio Pérez justificó su respaldo a las cuentas porque se han aceptado las propuestas que ha presentado al gobierno bipartito, un compromiso que el portavoz del PSOE, Antonio Sánchez, cifró en 27 medidas.

El documento económico prevé unos ingresos de 45,1 millones de euros y unos gastos de 42,6 millones de euros, de manera que se estima un superávit inicial de 2,5 millones de euros, para cumplir con las exigencias legales. Las cuentas contemplan el mayor capítulo de inversiones de la última década, hasta alcanzar los cuatro millones de euros. Según detalló el concejal de Hacienda, Antonio Fernández (PP), estas partidas se van a centrar, fundamentalmente, en obras municipales e infraestructuras, con un importe que asciende a dos millones de euros, además de obras de reasfaltado de calles, por valor de 500.000 euros, inversiones en carriles diseminados, reformas de colegios y carriles bici. Además, el gobierno bipartito contempla destinar 300.000 euros a obras en el marco de los Presupuestos Participativos.

El presupuesto incluye también una oferta de empleo público de 21 nuevas plazas de personal «para mejorar los servicios municipales a gestionar durante los próximos tres años», remarcó. En concreto, se recogen la contratación de un técnico de administración general, un economista, un técnico de relaciones laborales, seis auxiliares administrativos, tres conserjes, dos auxiliares de biblioteca, tres administrativos de promoción interna y cuatro agentes de la Policía Local.