Ciudadanos sería el partido más votado en Rincón y podría gobernar en alianza con el PP

Ciudadanos sería el partido más votado en Rincón y podría gobernar en alianza con el PP

Ambos partidos sumarían mayoría absoluta para reproducir el pacto en la Junta si se extrapola el resultado de las elecciones andaluzas, que no computan a partidos como el PA o Por mi Pueblo

Antonio M. Romero
ANTONIO M. ROMERO

La extrapolación de los datos de las elecciones andaluzas del pasado 2 de diciembre a los comicios municipales del próximo 26 de mayo dibuja un pleno del Ayuntamiento de Rincón de la Victoria con Ciudadanos como fuerza mayoritaria que le permitiría gobernar la localidad costera en alianza con el PP al sumar ambos la mayoría absoluta de once concejales -sobre una corporación de veintiún miembros- en lo que sería una reedición del gobierno bipartito del centro-derecha en la Junta de Andalucía. Todo ello, partiendo de la base de que los resultados no incluyen a partidos como el PA o Por Mi Pueblo, formaciones que no concurrieron las urnas andaluzas pero que a día de hoy tienen representación en el Consistorio (caso de los andalucistas) o que han anunciado su intención de presentarse a las locales en Rincón como esta segunda formación citada.

En las elecciones andaluzas, Ciudadanos fue el partido más votado en Rincón de la Victoria con 4.707 votos, lo que se traduciría en seis concejales; en segundo lugar quedó el PP con 4.227 sufragios, lo que en la extrapolación supondría cinco ediles; empatados a cuatro actas quedarían el PSOE (logró 3.579 papeletas) y Adelante Andalucía, la coalición de Podemos e IU (obtuvo 3.369 votos); mientras que en último lugar quedaría Vox con dos actas en virtud de los 2.259 sufragios cosechados en las andaluzas, logrando entrar por primera vez en el Ayuntamiento rinconero.

Los comicios municipales de 2015 dejaron un Consistorio muy fragmentado con seis fuerzas políticas: el PP obtuvo siete concejales; el PSOE, cuatro; Ahora Rincón (la marca local bajo la que se presentó Podemos), tres; Ciudadanos, tres; y PA e IU obtuvieron dos cada uno. Sin embargo, al poco de comenzar el mandato, en el verano de ese año, el que fue candidato de la formación naranja a la Alcaldía, Antonio Pérez, pasó al grupo de no adscritos por diferencias con la dirección provincial del partido, que lo expulsó. También tomó el mismo camino de irse a los no adscritos Óscar Campos, el tercero de los concejales de Ciudadanos en diciembre de 2017 al sentirse «ninguneado» por no haber recibido de su partido la documentación del presupuesto de 2018.

En un primer momento, se constituyó un ejecutivo municipal cuatripartito de PSOE, Ahora Rincón, IU y PA -sumaron la mayoría absoluta de once ediles- con la socialista Encarnación Anaya como alcaldesa y el compromiso de que a mitad de mandato asumiera la vara de mando Antonio Miguel Moreno Laguna, de Ahora Rincón. Sin embargo, el devenir de los acontecimientos impidió este relevo. Así, en noviembre de 2016 se rompió el pacto de gobierno con la salida de los dos ediles andalucistas, José María Gómez y José Luis Pérez, tras ser destituidos de sus competencias por la regidora debido a las discrepancias sobre el destino de los 184.000 euros que iba a recibir la empresa mixta de limpieza EMMSA. No fue la única crisis interna ya que en marzo de 2017, los concejales de IU abandonaron el ejecutivo local por la polémica de los contratos de limpieza y después de que el PSOE y Ahora Rincón no aceptaran el ultimátum de la coalición para que cesaran al edil Ezequiel Carnero (de Ahora Rincón) y al jefe de gabinete de Alcaldía.

Con estas salidas, el gobierno quedó en minoría con siete ediles y la moción de censura empezó a planear sobre el Ayuntamiento. Y se materializó en junio de 2017 cuando el PP, Ciudadanos (entonces aún con dos ediles en el grupo) y el PA apoyaron al popular Francisco Salado como nuevo alcalde, ocupando un cargo que ya ostentó con mayoría absoluta entre 2011 y 2015 y entre 2005 y 2007 en virtud de un pacto de alternancia con el PSOE. Salado cogió la vara de mando apoyado por el andalucista José María Gómez, que fue regidor por el PP y que mantiene un enfrentamiento político con el actual alcalde.

Francisco Salado, que ha sido elegido presidente de la Diputación de Málaga en sustitución de Elías Bendodo, volverá a optar a la Alcaldía en las elecciones municipales del próximo 26 de mayo. Por su parte, el PSOE ha elegido como cabeza de lista a estos comicios a su secretario general local y actual concejal, Antonio Sánchez. José María Gómez, por su parte, se presentará bajo las siglas del partido local Por Mi Pueblo (fundado por el alcalde de Benamocarra, Abdeslam Lucena, y que prevé concurrir en varios municipios de la provincia, especialmente, en la Axarquía). Elena Aguilar, la actual única edil de Ciudadanos suena como candidata a la Alcaldía por la formación naranja. Por su parte, IU y Podemos están en negociaciones para ver si concurren en una confluencia, aunque mientras tanto cada una de estas formaciones ha celebrado sus procesos internos: Enrique Bonilla, empleado de la biblioteca municipal, es el elegido por Izquierda Unida, mientras que la formación morada está celebrando primarias internas donde hay tres candidatos, el maestro industrial Juan Tomás Rodríguez Marcos, el economista Carlos Alberto Albisbeascochea y la dietista Rosa María Ramada. Vox, por el momento, no ha decidido aún en qué localidades malagueñas se presentará a unas elecciones municipales que se presentan de lo más abiertas e interesantes en Rincón de la Victoria.

 

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