Nerja reabrirá antes del verano un tramo del sendero entre acantilados tras 17 años

La zona permanece cortada desde comienzos del año 2002./Eugenio Cabezas
La zona permanece cortada desde comienzos del año 2002. / Eugenio Cabezas

El Ayuntamiento ultima las obras para estabilizar el talud a lo largo de unos 300 metros y continúa negociando con Costas para acondicionar el resto

Eugenio Cabezas
EUGENIO CABEZAS

El Paseo de los Carabineros está a punto de cumplir 17 años cerrado al público, lo que lo ha convertido en uno de los grandes puntos negros del litoral nerjeño. El sendero, inaugurado a mediados de los años noventa del pasado siglo y que transcurre entre los acantilados del casco urbano, entre las playas de Calahonda y Burriana, se clausuró por orden de la Demarcación de Costas tras producirse unos desprendimientos en su extremo más oriental, junto al Parador de Turismo.

Sin embargo, la decisión del departamento dependiente del antiguo Ministerio de Medio Ambiente fue salomónica: tenía que clausurarse por completo para evitar posibles daños personales. Lo cierto es que esta clausura sólo ha contribuido a que la zona se convierta en un lugar habitual para el alojamiento de indigentes y personas sin hogar, que dejan numerosa basura en las inmediaciones. Ahora el Ayuntamiento está decidido a reabrir al menos parcialmente un primer tramo, el ubicado precisamente en la zona donde se produjeron los primeros desprendimientos, junto al Mirador del Bendito. Precisamente en este entorno se volvieron a producir varias caídas de rocas en septiembre pasado, que ocasionaron además la rotura de un colector de aguas residuales que pasa por la zona.

Por ello, el Consistorio activó unas obras de emergencia para estabilizar estos taludes, a lo largo de unos 300 metros, entre el Mirador del Bendito y la playa de Burriana. En los presupuestos de este año hay consignada una partida de 100.000 euros, y según avanzó ayer el concejal de Infraestructura, José María Rivas (PSOE), la actuación comenzará «en breve», de manera que se podrá reabrir este tramo antes del próximo verano.

«Nos gustaría poder reabrir todo el paseo –mide unos 1.200 metros–, pero desde la Demarcación de Costas nos dicen que hay que estabilizar antes los acantilados, les hemos planteados varias soluciones técnicas y estamos a la espera de poder volver a reunirnos con ellos para elegir la más adecuada», manifestó el edil nerjeño.

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